HOMBRE
SERENO, SIMPATICO, INTELIGENTE Y SENSIBLE, CARLOS TRILLO ES UNA DE
ESAS PERSONAS CON LAS QUE DA GUSTO SENTARSE A CHARLAR. EN ESTE
DIALOGO, EL CREADOR DE TANTAS OBRAS MAESTRAS DEL COMIC ARGENTINO
CUENTA VERDADES, OPINIONES Y PRIMICIAS CON LA LUCIDEZ QUE LO
CARACTERIZA. UN LUJO.
AA: ¿Por qué no empieza
contándome de qué se trata Cybersix y qué novedades tiene respecto
de este personaje?
CT: Cybersix es un personaje que empezamos a
producir con Carlos Meglia hace ya tres años, a pedido de la Eura,
una editorial italiana. La idea del editor era armar un producto del
que se pudiera hacer con una calidad aproximadamente buena, una
historieta semanal autoconclusiva de 12 páginas. Empezamos a
hacerlo, el personaje se convirtió en un éxito dentro de la
revista..la Skorpio italiana..de modo tal que se independizó y
comenzó a salir con ese formato italiano tan particular..el de Dylan
Dog, Martin Mystére, Tex..en historias mensuales de 96 páginas. Una
especie de libro monográfico con una sóla historia larguísima, por
lo menos para nosotros, que nunca hacemos historias de 96 páginas.
La revista independiente empezó a salir en forma mensual en
Diciembre y, simultáneamente, seguimos con la semanal para la
Skorpio hasta Julio de este año.
AA: ¿Cómo hace para tener tantas
ideas y tantas historias con un sólo personaje?
CT: Todo se puede
hacer...y se hace.¿Cómo hacen para hacer Dylan Dog o Tex hace cien
años?
AA: Si, pero Tex es una porquería...
CT: Sabés que si
les decís eso a los italianos, se ofenden. Para ellos es un gran
clásico... es como Superman para los yankis. Ahora, si uno lo agarra
en frío, sin ninguna historia personal... para uno es un western
malo. Cybersix parece mejor porque es más moderno, no? Si con el
tiempo, Dios lo quiera, Cybersix llega a ser como Tex, en duración,
en éxito y eso, seguramente dentro de 40 años, un tipo de tu edad
que lo mire va a decir "Esto es una cagada". Todo depende del
momento, de qué recuerdos te trae. Si uno mira ahora ... qué sé yo,
las que leía yo de pibe, Hora Cero, Misterix... vistas ahora son de
una ingenuidad tal, que si las mira un chico acostumbrado a las
mecánicas del comic actual, diría "Mirá las pelotudeces que leían
los viejos". Pero para uno, esas cosas eran Gardel. Creo que uno las
carga con su propia historia,también.
AA: Mas alla del mercado
italiano...¿qué novedades hay para el público argentino, para el que
conoció a Cybersix en esos tres números de Puertitas?
CT: Ahora
estamos haciendo un número monográfico especial, dividido en tres
partes de 32 páginas y lo vamos a sacar acá en un comic-book a
color, con todos los chiches, coloreado por computadora por Meglia,
muy lindo. Quedó un trabajo muy interesante...y vamos a probar. Para
nosotros es un mercado nuevo. En realidad, hacemos todos estos
experimentos con el comic en la Argentina porque los materiales ya
los tenemos. Yo creo que iniciar una aventura de sacar revistas de
historietas basadas en el mercado local hoy por hoy es algo muy
arduo. Las tiradas son muy chicas y...
AA: Lo pueden hacer los
dos o tres que tienen una muy buena facturación en el
exterior...
CT: Mmm, no sé...más que una buena facturación, una
cantidad de material propio que ya tengas hecho. Si te tenés que
sentar a producir el material y le calculás el costo por página, es
muy difícil que puedas hacerlo sólo para una revistita que sale en
Buenos Aires y vende 3000 ejemplares. La ecuación venta/ público/
autor/ costos y todo eso no te da nunca. Tenés que trabajar con
costos muy bajos y te quedan revistas de una producción muy
económica pero feas de ver...qué sé yo, El Tony, no es una revista
linda de ver, a mi entender...o te ponés a hacer las cosas bien y no
te alcanza el tiempo para parar la olla, no?
AA: Ahora que
mencionó a El Tony...últimamente vi muchas cosas suyas en las
revistas de Columba...¿Cómo es eso?
CT: Eso es porque les
vendemos por una sóla publicación. Es material que tenemos por ahí,
que hemos hecho para editores europeos y que están inéditos, que
nunca pudimos publicar en Puertitas porque la revista es muy chica.
Además, para lo que es el mercado, nos ofrecieron un precio muy
razonable. Lo que yo no le vendería nunca ni a Columba ni a nadie es
una cesión de derechos. Eso lo hemos hecho, con triste suerte, con
Scutti, que se cansó de vender material al exterior y nunca pagó un
mango. Esas cosas son tristes y uno, en definitiva, las hace por
necesidad.¿Tenés hambre? Entre eso y nada, mejor eso. Pero si podés
elegir...
AA: ¿Vio el look renovado de las revistas de
Columba?
CT: Si.
AA: ¿Qué le parece?
CT: No sé. No me
parece nada. No sigo las revistas de Columba. No me parece que hayan
cambiado mucho...o si?
AA: Si, cambiaron mucho. Casi demasiado.
Tanto que el público, que está acostumbrado a otra cosa, se resiste
a los cambios y les ha dado palos en las cartas de lectores con una
violencia desmedida.
CT: Y, bueno...es razonable, no? Esto pasa
siempre. Cuando sacás una revista, desarrollás una fórmula, que dura
un tiempo que cada vez es más corto. Adoptás una fórmula y la
seguís. Con el tiempo, mucha gente se aburre y se va. Entonces
empezás vendiendo 300.000 ejemplares y un día te encontrás vendiendo
20.000. ¿Qué hacés? ¿Cambiás para conseguir nuevos mercados, en cuyo
caso vas a perder a los 20.000 que evidentemente quieren leer eso
que les estás dando, o te quedás con los 20.000 que al año siguiente
van a ser 19, después 15, después 10 y terminás desapareciendo...?
Y, es una disyuntiva muy difícil. Me parece que siempre se acuerdan
tarde de hacer esas cosas, de tratar de seducir al lector. Al lector
hay que seducirlo todos los meses, sino se desinteresa.

AA:
Cambiando de tema... ¿Cómo fue el fin del Negro Blanco? No me cuente
el final de la obra, sino la rosca ejecutiva del asunto.
CT: Nos
echaron.
AA: ¿Por qué? ¿Salía muy caro hacer El Negro
Blanco?
CT: No. Salía mucho más barato que lo que hay
ahora.
AA: ¿Y cuál es la lógica, entonces, para cortar una tira
relativamente barata y que tenía tanto gancho con el público?
CT:
No sé. Eso tiene que ver con la jerarquía del diario. A mí me
dijeron que no iba más y pasamos por caja. Así de fácil.
AA: ¿Le
gusta la tira de Altuna?
CT: No sé, no la leo. Yo leía Clarín
sólo por la tira, así que ahora que no sale más, leo Página/12. No
estoy muy enterado.
AA: Parece que ahora que la editorial de
Doeyo publica El Buscavidas, empieza una serie de revival de sus
clásicos ochentescos...
CT: Si, van a publicar también El
Husmeante.
AA: ¿Están conversando por alguna otra?
CT: No,
pero ahora sale, y espero que llegue a Buenos Aires, un libro de un
editor vasco que publica completa Cosecha Verde. Cosecha Verde fue
hecha para salir en un libro de 124 páginas, no para salir publicada
como lo hicimos en Puertitas, en entregas de 8 páginas durante un
año y pico. No tiene gollete. Nadie entendió nada. Creo que nadie la
leyó, siquiera. Al ser tan largo, cuesta seguirlo. Y es una historia
que no tiene pensados chistes de "continuará". Uno, cuando hace una
historieta con continuará, de alguna manera hace que al final de
cada capítulo al tipo le caiga una bomba en la cabeza, como diciendo
"No te pierdas el próximo número o lo lamentarás durante años!"
(risas). Ese viejo truco se sigue haciendo.
AA: ¿Qué otras cosas
suyas le gustaría ver recopiladas?
CT: Custer. Cuando hice Custer
fue algo muy gracioso porque yo no sé hacer ciencia-ficción. Esa
ciencia-ficción a la Alien o Flash Gordon, con cohetes, viajes
espacieles y esas cosas, no me salen, no las siento para nada. Y
Toutain, en su momento, quería que Bernet y yo hiciéramos juntos una
historieta espacial. Al final hicimos Custer, que no tiene nada que
ver. Bernet decía "Yo tampoco sé dibujar cohetes". O sea que si le
hacíamos caso al editor, íbamos a hacer una porquería. Pero eso de
que el editor te diga "Haceme una del Oeste" o "Necesito una con
minas, una con tetas", sigue funcionando. Para un autor de
historietas es muy difícil elegir qué querés hacer en cada momento.
Excepto que estés en una situación privilegiada de Gran Estrella del
Comic en algún mercadito de estos, no podés elegir mucho.
AA:
Hablando de mercados y mercaditos...¿Por qué cree que a un trabajo
como el suyo le cuesta tanto cuajar en el mercado yanki?
CT:
Y..ofrecimos poco y nada. Publicaron un par de cosas..Alvar Mayor,
Light & Bold... hemos vendido poco. Yo creo que el
norteamericano es un mercado que se autoabastece. Un enorme mercado
lleno de artistas personales que trabajan de cara a ese mercado.
Tampoco ven películas europeas, allá. De lo que viene de afuera no
ven casi nada. Y debe pasar lo mismo con el comic, no?
AA: El
manga, por ejemplo, tiene muy buena entrada en EEUU...
CT: Pero
los dos son imperios en acción. Los japoneses y los yankis se cagan
a autazos y ya que estamos, a historietazos (risas). Se tiran con
todo. Son imperios expansivos. Los demás no son imperios expansivos.
¿Qué haces trabajando en Viamonte y Maipú para llegar a la 5ta.
Avenida? Es difícil.»