¿POR QUE HAY TAN POCAS MUJERES ENTRE LAS LEGIONES DE FANS DEL COMIC? ¿POR QUE SIGUEN SIN INSERTARSE MASIVAMENTE EN LA INDUSTRIA PARA OCUPAR ROLES ARTISTICOS O EDITORIALES? ¿POR QUE HAY TANTOS COMICS PROTAGONIZADOS POR MUJERES QUE LAS MUJERES DE CARNE Y HUESO NO LEERIAN NI POR TODO EL ORO DEL MUNDO? EL TEMA DE HOY ES EL SEXO Y NO, NO TE BAJES LOS LIENZOS, PORQUE VAMOS A ANALIZAR LA RELACION ENTRE COMICS Y MUJERES.

UN POCO DE HISTORIA

El primer personaje protagónico claramente enrolado en el sexo débil no fue otra que Krazy Kat, la ingenua estrella de la inmortal tira homónima, creada por George Herriman en 1910. Un año después debutaba otra tira fundamental, Positive Polly (del increíble Cliff Sterret), luego rebautizada Polly and her Pals. Y de ahí en más, un montón: Betty, Tillie the Toiler, Phyllis, Winnie Winkle, Etta Kett, Boots and her Buddies, Ella Cinder y una que se hizo famosa por casualidad: Fritzi Ritz, de Ernie Bushmiller, donde la escultural protagonista fue empujada a un segundo plano por su sobrina, nada menos que Nancy, o como le decimos nosotros, Periquita.

Hasta ahí, todo tranqui. Las chicas protagonizaban comedias costumbristas, salían con chicos buenos y apuestos, trabajaban y vivían con sus papis hasta que se casaban. Pero en 1930, irrumpió en las pantallas de cine (y, gracias al éxito, pronto pasó a los comics) la primera hembra con todas las letras, creada con la insoslayable intención de calentar al público masculino: en un corto de Dave Fleischer llamado Dizzy Dishes, reboleaba las patas una perrita seductora llamada Betty Boop. El suceso fue arrollador y Betty apareció en más de 100 cortos.

También en 1930 irrumpe el género de aventuras y las tiras diarias se vuelcan a los relatos largos, serializados a través de meses y enganchados por la consabida palabra mágica "continuará". Dentro de esta movida, que abarca a decenas de personajes femeninos, uno de ellos cobra chapa a nivel mundial: Blondie (1930), de Chic Young, conocida como Hogar Dulce Hogar, o Lorenzo y Pepita, según quién la traduzca. Blondie evoluciona, se pone de novia, se casa, tiene hijos, los hijos crecen, y así.

Pero en el mundo de los bravos aventureros, el papel de las chicas suele ser limitado: o son la típica novia fiel, babosa y estúpida a la cual los villanos capturan con total facilidad, o son unos yiros maléficos, que busconean a los buenos para después traicionarlos sin reparos. Ese molde se mantiene en gran medida firme, por lo menos hasta que en 1941 llega, ya en formato comic-book, Wonder Woman, de Charles Moulton. Ya analizamos en detalle la primera etapa del personaje en el informe sobre la Golden Age (n°33), pero vale subrayar que el hecho de que Wonder Woman fuera mujer no parecía más que una triquiñuela para que el público no viera el evidente achaco a Superman y el Capitán Marvel perpetrado por Moulton. El autor bajaba línea feminista, pero sus mujeres se comportaban como auténticos luchadores de Titanes en el Ring. Aún así, Wonder Woman resultó un enorme éxito y todas las editoriales de aquel entonces se volcaron a las justicieras con escasa vestimenta (de ahí vienen Lady Luck, Phantom Lady, Black Cat o Blonde Phantom, por ejemplo).

La tendencia más popular, sin embargo, fue la de los "yiros de la jungla", clones de Tarzan con ínfimos taparrabos, curvas voluptuosas y nombres tales como Camilla, Sheena, Tiger Girl, Princess Pantha o Judy of the Jungle. Y por supuesto, los clones femeninos de Flash Gordon (o "yiros del espacio"), como Moon Girl, Sky Girl, Futura o Mysta of the Moon. Y, ya en plena década del '50, con Betty Page a la cabeza, aparecieron las pin-up girls, ya si ningún género aventurero como marco para ningún intento de guión. Personajes como Suzie, Torchy o la más famosa, Katy Keene (1945), no ocultaban en lo más mínimo su única intención: despertar las fantasías sexuales de los adolescentes en un ámbito social sumamente represivo.

Casi por error, Stan Lee modificó la fórmula cuando desarrolló su línea de comics con chicas (Millie the Model, Patsy Walker, Nellie the Nurse, etc.), que despertaron el interés del público femenino. Jack Kirby y Joe Simon (por entonces hábiles mercenarios que revoloteaban por todas las editoriales con sus creaciones) pescaron una onda similar y desde 1947 produjeron docenas de comics románticos (Young Love, Young Romance, etc.), breves telenovelas dibujadas, cuyo éxito hizo que todas las editoriales publicaran títulos en ese estilo (DC, sin ir más lejos, lo hizo hasta 1970). La otra revolución de Stan Lee, la que cambió la cara del género de los superhéroes desde 1961, tuvo menos impacto en lo que a mujeres se refiere. Las primeras heroínas de Lee son chicas sencillas, que sueñan con ser amas de casa y criar hijitos, siempre fieles y sumisas a los héroes varones. El experimento más osado es The Wasp quien, sin dejar su rol de sidekick de Ant-Man, se nos presenta como una especie de Isidoro Cañones en versión femenina. De todos modos, será (como casi siempre) Roy Thomas el guionista que permita a todos estos personajes desarrollarse más allá de sus rasgos más básicos. Para cuando en DC se enteraron de que las heroínas podían ser algo más que héroes con tetas, Jim Warren ya había lanzado el n°1 de Vampirella (1971): las bad girls comenzaban su reinado y ya no alcanzaba con seducir a los hombres. También era menester maltratarlos! Esa fue la actitud de personajes como The Cat (hoy Tigra), Red Sonja y otros de menor repercusión.

Pero todo esto era un juego de niños comparado con lo que venía pasando en Europa desde 1962. Lejos estaban las primeras provocaciones de la británica Jane (una chica que tendía a quedarse en ropa interior, de innegable favoritismo para con los soldados) y la italiana Pantera Bionda (claramente enrolada en el subgénero de "yiros selváticos"). En la revista masculina V, el francés Jean-Claude Forest contaba las historias galácticas de Barbarella, una heroína espacial que, además de busconear, se desnudaba página por medio y además... tenía relaciones sexuales ante los ojos del lector! Epa! Ni siquiera Little Annie Fanny (el personaje soft-porno creado por Kurtzman y Feldstein en Playboy) se animaba a tanto! Pero Barbarella sí. La pelirroja no tenía ningún problema y pronto estalló en el comic francés el género de "yiros tecno-psicodélicos", donde la desinhibición fue la clave y el experimento visual del pop art halló un campo tan fértil como sería luego el SHIELD de Steranko. A Barbarella le siguieron Jodelle, Pravda la Survireuse, Scarlett Dream y Saga de Xam, ninguna memorable precisamente por los guiones. El comic europeo había dejado definitivamente de ser sólo para chicos.

La siguiente vuelta de tuerca llega en 1965, más precisamente en la revista italiana Linus, donde se serializa Neutrón, una de espías creada por Guido Crépax. Pronto la protagonista femenina, Valentina Roselli, eclipsa a su compañero (y a la propia trama de la obra) y los siguientes episodios la tienen como única estrella, con su nombre como título. Aquí ya no sólo se muestran cosas que los chicos no pueden ver: también se cuentan cosas que sólo los grandes pueden entender. Crépax tira por la borda las técnicas narrativas convencionales y experimenta en todos y cada uno de los aspectos del texto, la imagen y la combinación entre ambos. Cuando ya no se le ocurren nuevas (y sofisticadas) perversiones sexuales a las que someter a la etérea heroína, Crépax se dedica a adaptar clásicos del erotismo como Emanuelle o Historia de O.

La fantasía aventurera de Forest y la sofisticación erótica de Crépax definen, a grandes rasgos, la forma en la que la mujer se verá plasmada en el comic europeo (e incluso en el argentino) durante las décadas siguientes. Es momento de volver a EEUU, donde se afianza, ya llegando a los '80, un guionista claramente de superhéroes, pero con un toque especial en lo que a mujeres se refiere: Chris Claremont rompe el molde Lee y sus chicas-X (con Phoenix a la cabeza) redefinen el rol de las superheroínas. Lejos de la Marvel, Jaime y Beto Hernández conquistan al público femenino desde las páginas de Love & Rockets a fuerza de mujeres ficticias absolutamente auténticas y creíbles. George Pérez le cambia la cara a Wonder Woman (con énfasis en lo "Woman") y John Byrne revitaliza a She-Hulk y la hace única.

Ya en los '90, surgen dibujantes como Adam Hughes y Jim Lee, expertos en chicas buenas, y logran que toda una industria les preste atención. En la línea de los Hermanos Hernández, Terry Moore da vida a mujeres creíbles y complejas en su Strangers in Paradise y muchos guionistas (casi todos ingleses) se hacen cargo de esta movida en distintos títulos de Vertigo, obviamente con Neil Gaiman a la cabeza. Pero alrededor de 1994 estalla el boom de las bad girls y pronto el Previews se convierte en el book de una agencia de modelos regenteada por Drácula, Hitler y Satanás. Las "heroínas" de esta tendencia son bestias sanguinarias de monstruosos senos y enfermiza sexualidad, incapaces de calentar a nadie más allá de la pubertad. Casualmente, a las que tienen espadas les va mejor (Witchblade, Glory, Lady Death), con lo cual pronto se populariza el uso de esta arma. Y luego el éxito parece acompañar a aquellas que se involucran en temas místicos (ángeles, demonios, magia, etc.), con lo cual las hechiceras y sacerdotisas brotan como hongos.

Hoy, en pleno 2000, hay felizmente varios comics con protagonistas femeninas bien escritas, bien dibujadas, bien interpretadas. Lo triste es que son muy pocas en comparación con los comics que -sin requerir la más mínima imaginación por parte de creadores o lectores- consisten en mostrar a uno y mil yiros en patéticas historias que, cada vez más, se alejan de los géneros de la aventura y se acercan al porno, un ámbito prácticamente prohibido en el comic yanki y de enorme popularidad en Europa, Japón y Argentina. Veremos cómo sigue esta historia en el nuevo siglo. (A.A.)

DIOSAS DE PAPEL

Podríamos llenar números enteros enumerando heroínas y villanas del comic (y babeándonos con ellas), pero elegimos apenas 15, tal vez las que nos parecieron más representativas, como para brindar un pantallazo general.

ABBY CHASE

Una aventurera, una mujer fatal irresistible, audaz, bella, inteligente, desenfadada, capaz, rebelde... y encima fuertísima. En fin, junto a Sydney Savage, Natalia Kassle y Silicon Valerie, Abby integra las Danger Girls, un grupo secreto que combate los intentos de un Cuarto Reich por crear un reino del terror. Creadas por Jeff Campbell en 1998, este comic del sello Cliffhanger combina los géneros "Indiana Jones" y "James Bond", es decir, aventura en su más puro estilo, con lugares exóticos, tesoros antiquísimos y chicas pensadas para que se nos pare... el corazón. (J.L.G.)

ALITA

Alita ante todo es una guerrera, a pesar de desconocer su pasado, y luego haber sido rescatada del basurero de Tiphares por Daisuke Ido. Este cybercirujano se convirtió en su tutor, mentor y casi un padre, pero ella siente muy dentro suyo que su destino es otro. A pesar de no tener pasado, descubre que tiene una habilidad especial para la lucha, como si antes hubiera sido otra persona y esta es la razón que la motiva: está decidida a descubrir quién fue hasta las últimas consecuencias. Esta hermosa y aguerrida mujer es la creación más conocida de Yukito Kishiro y protagonista de una de las pocas obras de este autor. Además Alita (o Gally, como es su nombre original) es una de las chicas más representativas del manga junto a Nausica y Sailor Moon. (E.N.)

BARBARA

La diosa argentina por antonomasia debutó en Skorpio n°55 (allá por 1979), de la mano del maestro Juan Zanotto y el recordado Ricardo Barreiro. Bárbara pasó de chica vulnerable a aguerrida combatiente sin perder su sensibilidad femenina, a medida que crecía su rol en la resistencia contra los Adrios, una raza alienígena que tenía subyugada a nuestra región del planeta. La saga contó con alusiones veladas a otras guerras mucho más trágicas (el amante de Bárbara se llamaba Ernesto y juntos buscaban el planeta Araguevar, ¿entendés, che?), un final cósmico-metafísico (casi un anticipo de Evangelion) y varios planes de secuela que no prosperaron. En la triste Argentina del proceso, Bárbara fue aventura y emoción, pero también resistencia, rebelión y hasta fetiche entre los borregos alzados de ese entonces. Para más data, buscá la ficha en el n°21. (A.A.)

BARBARELLA

Nacida en las páginas de la revista V (una especie de Playboy francesa) en 1962, esta insaciable potra creada por Jean-Claude Forest cambió para siempre la forma en que las mujeres aparecen en los comics. Barbarella paseó sus curvas por mundos remotos y psicodélicos y casi siempre terminó en bolas y a los gritos. La saga de esta diosa del espacio tuvo uno y mil bolonkis con la censura, originó una película donde Jane Fonda encarnó (en todo el sentido de la palabra) a la heroína, e incluso logró que el público adulto volviera a recorrer los fantásticos mundos ciencia-ficcioneros, hasta entonces asociados a Flash Gordon u otras lecturas pre-pubescentes. La fantasía para adultos y las heroínas sexualmente activas se convirtieron -desde entonces- en elementos clave para el comic europeo. Si querés más Barbarella, buscá el informe de los Rescatadores en el n°26. (A.A.)

CATWOMAN

Nacida como villana de Batman en la década del `40, en su versión post-Crisis Selina Kyle no es del todo mala. Es una eximia ladrona, pero con ciertos valores, y suele ayudar a Batman cuando la cosa se pone espesa. Frank Miller, en Year One (1987) fue el encargado de relanzarla y luego, la miniserie Her Sister`s Keeper (1989) redefinió su posición en el nuevo Universo DC. Con un título mensual que ya superó el n°80, Catwoman sigue representando a esa villana gris, ni buena ni mala, con una latente atracción sexual hacia el héroe y un público que la sigue a muerte. Nueve veces. (D.A.)


CLARA DE NOCHE

En 1992, el editor del semanario español El Jueves les pidió a Carlos Trillo y Jordi Bernet que crearan un comic para su revista, pero exigió que fuera "una historieta de puta madre". Trillo, para no defraudarlo, hizo justamente eso, la historia de una puta que es madre. Eduardo Maicas se sumó al proyecto, y junto a Bernet -que le da a Clara un cierto aire a Betty Page- cuentan las historias a veces tiernas y a veces incandescentes de esta puta y su hijo, tanto en El Jueves como en Página/12. (M.C.)

CYBERSIX

Este hermoso personaje, creación de dos grandes de la historieta Argentina como son Trillo y Meglia, es sin duda uno de los más famosos personajes femeninos de nuestro Noveno Arte. Cybersix es el vivo retrato del viejo y conocido refrán que dice "nadie es profeta en su tierra": Famosa y reconocida en Italia, Francia y otros países de Europa, Cybersix tuvo en la Argentina una modesta repercusión entre el público comiquero, que sólo supo apreciar aquel poquísimo material publicado en la revista Puertitas, donde conocimos su origen y primeras aventuras. Y sin importar que tiempo después se le dedicara una publicación propia y a color, sin importar que se editaran tomos con aventuras dinámicas, sexies, oscuras, apasionantes y completas. Y sin importar que fuera uno de los poquísimos personajes de historieta argentina con serie de televisión propia, más allá de su enfoque o calidad. Sin importar nada fue y es ignorada por la mayoría del públicos local. Me importa un carajo el debate de si es argenta o no. Incluso ahora tiene una serie de animación hecha en Japón, que es simplemente grossa. A quienes le interese, sale los jueves a las 21:30 hs. por HBO. Pero bué, ¿qué se le va hacer, verdad? "Aguante Pokemon", escuché por ahí. A la mierda con todos. Porque este vampiro cibernético, poderoso y super-sensual seguirá dejando su huella allí donde es apreciada y sin mirar atrás hará historieta. (gracias, Sax, por los ya habituales y sabios consejos). (Caba).

DEATH

Creada por Neil Gaiman para la Sandman n°8 (1990), la hermana mayor del protagonista de la serie es una de los Endless y por ende, su sexo es casi decorativo. La Muerte poco actúa como mujer, ya que no tiene ningún tipo de relación más que con su familia y las almas que se lleva al más allá. Este personaje cool logró tanta chapa que obtuvo dos miniseries (The High Cost of Living y The Time of Your Life) y se convirtió en el miembro con más repercusión del elenco de Sandman. (D.A.)

LADY DEATH

Como pasa con cierta frecuencia, un personaje secundario cobra chapa y termina por eclipsar al otrora personaje central. Ese fue el caso de Lady Death, originalmente creada para la primera miniserie de Evil Ernie (1991) por Brian Pulido y Steven Hughes. Pero claro, dos gigantescas y redondas razones convirtieron a los fans de Ernie en fans a muerte de este pálido monumento a la masturbación. El origen de Lady Death es absurdo (con obvios achacos a Sandman, Hellblazer y hasta Thor) y las distintas sagas (millones de miniseries, más de una serie mensual, muchísimas tapitas cromadas) son apenas excusas para que este personaje afirme su liderazgo dentro del triste género de las bad girls, que luego degeneró al de "tetas y espadas" para luego depurarse hacia el de "yiros místicos". A menos que compres comics sólo para tocarte, escapale a Lady Death como a la muerte misma. (A.A.)

ROGUE

Nacida en el Avengers Annual 10 (1981) como un miembro más del grupito de villanos mutantes (la Brotherhood of Evil Mutants), Rogue dejó a su mentora Mystique para unirse a Xavier y sus chicos en la Uncanny X-Men n°171 (1983). De ahí en más, esta belleza con acento sureño se convirtió en uno de los personajes más importantes de los títulos mutantes: obtuvo una miniserie en el '95 e incluso se erigió en líder de un grupo-X en el 2000. Con el poder (y maldición) de absorber las habilidades y las psiquis de aquel con quien entra en contacto físico, Rogue adquirió la superfuerza y el vuelo de Carol "Warbird" Danvers y mantuvo una relación (casi enfermiza y muy de Migré) con su compañero de grupo Gambit. No por nada lideró nuestro ranking de Mejor Perra y tiene un rol fundamental en la película de los X-Men. (D.A.)

SUPERGIRL

La prima de Superman fue creada en 1959 por Otto Binder y Al Plastino para Action Comics n° 252. En 1985, DC decidió que Superman fuese el único sobreviviente de Krypton, por lo que Supergirl fue borrada de la continuidad. Luego de que John Byrne creara un nuevo origen para el personaje (ahora sobreviviente de un universo de bolsillo), Peter David se basó en el paralelismo Superman/Jesús y transformó a Supergirl en un ángel terrenal. Así, la Chica de Acero obtuvo su merecido peso propio y una serie regular que acaba de superar el n°50. Más data, en la ficha del n°42. (M.C.)

VALENTINA

Valentina Roselli debutó en el n°2 de la revista Linus (1965), como secundaria del galán de la serie Neutrón, un tal Phillip Rembrandt. Por supuesto, la bomba erótica italiana lo eclipsó por completo y pronto la producción del autor, Guido Crépax, se centró en esta fotógrafa lánguida, sensual y muy fashion, a la que sometió a secuestros, torturas y violaciones de toda índole, en aventuras cada vez menos aventureras y cada vez más porno. Cuarentona y todo, Valentina siguió haciendo de las suyas hasta 1989 (en la saga La Gazza Ladra) y ese mismo año debuta la serie televisiva, con la infartante Demetra Hampton el el rol central. Shuiiiinngg! (A.A.)


VAMPIRELLA

La primera bad girl fue creada por Forrest Ackerman para el n°1 del magazine homónimo, publicado por Warren en 1971. Con un origen completamente distinto al actual (Vampi venía del planeta Drakulon, donde en vez de agua la gente toma sangre), la serie contó con aportes de autores grossos (Archie Goodwin, Pepe González, portadas de Frazetta y Sanjulián) pero pronto pasó de moda. Cuando Harris compró los derechos sobre los títulos de Warren, Kurt Busiek fue el elegido para reformular al personaje, con un origen menos ridículo y nuevo elenco secundario, pero Vampi pronto cayó en manos de autores de menor vuelo. Con el boom de las bad girls, sin embargo, Harris amasó fortunas con el personaje y hasta se dio el lujo de contratar a guionistas con chapa (Alan Moore, Grant Morrison, James Robinson, Warren Ellis, etc.) para tratar de darle coherencia a una saga que hace agua por todas partes. Entre los grandes logros de la Vampi actual, están sus memorables team-ups con personajes tan importantes como Shadowhawk, Lady Death, Wetworks y Painkiller Jane. Bwa-ha-ha. (A.A.)

WITCHBLADE

Sara Pezzini es la típica bad girl: tetona, alta, cara de orto y pasado traumático. Decidida a seguir los pasos de su difunto padre, se enroló en la policía y en una misión encontró el guante Witchblade, un artefacto ancestral, tradicionalmente usado para el bien. Ahora lo tiene ella... y hay que ver por las que pasó por ese dichoso guante. Esta creación de David Wohl, Brian Haberlin y Michael Turner se abrió camino a espadazo limpio y pronto pasó de un tímido cameo en el Cyblade/Shi n°1 (1995) a su propio título, que se convirtió en el más taquillero del sello Top Cow. Con la chapa acumulada, Michael Turner creó luego a Fathom, una minita de agua... o algo así (para abreviar, otra Witchblade pero con menos ropa), que resultó otro éxito arrollador en este mercado yanki que está más turbado que nunca. Hay más información en la ficha del n°41. (J.L.G.)

WONDER WOMAN

William Marston, el excéntrico psiquatra que inventó el detector de mentiras, había notado que las chicas carecían de superheroínas con las que identificarse. Por eso, en 1941 y bajo el seudónimo de Charles Moulton, creó a Wonder Woman para la All Star Comics n°8. Al poco tiempo, la Princesa Diana se convirtió en el tercer pilar del panteón superheroico de DC, junto con Superman Y Batman. Sus seis décadas de publicación contínua (con varios "liftings editoriales" de por medio) muestran que tanto en la historieta como en la realidad, Wonder Woman jamás envejecerá. (M.C.)


APARTELAS CHICAS QUIEREN MANGA

por Mariela Carril

Si en USA los comics para chicas fueron una extensión del fenómeno de los superhéroes y mayoritariamente leídos por varones, en Japón alrededor de 45 títulos diferentes aparecen semanalmente para ser consumidos por chicas. Pero, ¿a qué se debe que el público femenino consuma tanto manga? En principio, la sociedad japonesa ha sido siempre machista y aún hoy, cuando las mujeres participan del mercado de trabajo, lo cierto es que no lo hacen en igualdad de condiciones. Desde siempre, la transgresión a las normas y las convenciones rígidas ha sido no sólo una constante sino incluso una necesidad imperante para la liberación femenina.

El acento en el estudio, un buen casamiento y una vida familiar planificada produce casi la obligación de buscar la libertad por algún lado y, desde la década del '50, la industria editorial ha sabido transformar esos sueños en ganancias.

Japón es un mundo aparte, lleno de tradiciones y modernismo, una difícil interfaz entre dos sitios distantes. Si antes el referente de los artistas del manga era Asia, lo cierto es que después de la Segunda Guerra pasó a ser Occidente, y eso tuvo sus repercusiones en el público femenino. De los personajes a los lectores, se ve hoy el intento de adaptarse a algo que dista mucho de ser el japonés o la japonesa promedio. Características más allá, lo cierto es que las mujeres escriben para las mujeres y ellas, de ambos lados del negocio, son las responsables del boom editorial.

Las chicas consumen el manga, la moda y el estilo que ellos transmiten. Influenciadas por lo "fashion", es muy frecuente que las lectoras tengan a su manga favorito como referente a la hora de comprarse ropa o postizos para el pelo. Todavía tratando de zafar de la machista sociedad japonesa, las chicas sólo quieren divertirse, aunque sea mediante una historieta.

Por otra parte, es bien sabido que durante años, las escenas de besos, relaciones sexuales y demás fueron particularmente difíciles de expresar en el papel. Pero hoy, temas como el aborto, el incesto y la homosexualidad son comunes en las revistas que las adolescentes leen en general, desde los 13 años. ¿Promiscuidad en un país tan lleno de tabúes? No, es que son raros, pero seres humanos al fín.


MINORIA ACTIVA

por Andrés Accorsi

En una industria que trabaja mayoritariamente para el público masculino, no son muchas las mujeres que han logrado insertarse con éxito en la labor artística profesional. Pero las que sí lo hicieron, se caracterizan por un aporte fundamental para el comic de sus respectivos países.

Francia tiene, en proporción, poquísimas autoras mujeres de relieve: la fundamental Claire Bretécher, Chantal Montellier, Annie Goetzinger, Florence Cestac y pará de contar. Italia consagró desde mediados de los '60 a las Hermanas Giussani, creadoras del popularísimo (y zarpadísimo) Diabolik y, ya en los '90, a la fascinante Francesca Ghermandi. España inaugura la lista recién en los '80, con el surgimiento de Laura, Ana Miralles y, en años más recientes, la impactante María Colino. En Japón, brilla desde principios de los '70 Riyoko Ikeda y luego se sumaron, con descomunal éxito, Rumiko Takahashi, Naoko Takeuchi y las CLAMP, entre otras. En Argentina, la tradición comienza con las guionistas de historietas románticas para Intervalo (con Martha Barnes a la cabeza) y después, ya en los '80, Cristina Breccia, Patricia Breccia, Maitena y hasta ahí llegamos, por lo menos en lo que refiere a artistas de vasta producción y amplia difusión. Estados Unidos, en cambio, ha sido más generoso en lo que a autoras de comics se refiere. La primera realmente grossa fue Marge Henderson Buell, creadora en 1935 de la gloriosa Little Lulu. De ahí, hay que saltar hasta mediados de los '60, cuando cobra vuelo la producción de Marie Severin (en Hulk, Dr.Strange y otras series clásicas de Marvel) y Ramona Fradon (en Aquaman y, sobre todo, en Metamorpho).

La movida under de fines de los '60 trajo a Trina Robbins, Lee Marrs y, en esa línea pero décadas más tarde, hay que destacar a Roberta Gregory, Carol Lay, Lynda Barry y la canadiense Julie Doucet. La próxima estrella dentro del mainstream (o casi) es Wendy Pini, creadora de Elfquest y autora aún hoy (más de 20 años después) de la serie. Le siguen varias coordinadoras de Marvel a las que el destino convierte en guionistas: Jo Duffy, Louise Simonson y, más tarde, la maravillosa Ann Nocenti, mientras que entre varias dibujantes se destacan -ya a fines de los '80- Coleen Doran y Jill Thompson.

Los '90 trajeron nuevas guionistas (Devin Grayson, Christina Z), nuevas dibujantes (Rebecca Guay, Amanda Conner) y varias autoras completas, como Linda Medley, la propia Jill Thompson (a la que le va muy bien cuando escribe sus propios guiones), o artistas de sensibilidades más under, como Jessica Abel y Carla "Speed" McNeil. Esperemos que la lista se siga ampliando cada vez más.

MI NOVIA Y YO
por Caba

Lo que hoy voy a relatarles son algunas de las mas clásicas y terroríficas situaciones que vive contínuamente el comiquero con novia. Ojo, que no lo digo como "el diseñador gráfico daltónico" o "encima de paralítico pelotudo". No. No me malinterpreten. Son simplemente algunas vivencias que me... que me contó un amigo.

Vivencia 1: Novia: Ah! mi amor, le presté tus revistitas a Pablito y Lucas, los nenes de Natalia. ¿Te acordás de ellos?. Es que empezaron un curso de artes plásticas y...
Comiquero: Aarrrgggg.
Conclusión: Parálisis parcial del torso, con pérdida de la motricidad en ambas piernas e impotencia irreversible.

Vivencia 2:Novia: Siiiii, mi amor!!. Compraste un juego de sábanas nuevo después de cinco años de estar saliendo juntos. Yuupiiiii. (saltos y revolcadas constantes en la cama, donde el comiquero había dejado la suscripción del mes, más el TPB de The Authority) Danger!
Comiquero: Paraaaaarrrggggg.
Conclusión: Pérdida del habla, acompañada de atrofia total del instinto sexual con tendencias asesinas hacia el sexo opuesto y las sábanas.

Vivencia 3:Novia: Si no nos vamos ya de esta juguetería con revistas, no me ves nunca más el pelo. ¿Me entendiste?.
Comiquero: Aguantá, mi amor, que ese es el último ejemplar que existe del Sandman 1 USA, y yo...
Otro comiquero: ¿Cinco peso? Dámelo ya. Gracias, chau. (teleportación a lo Star Trek).
Comiquero: Noooorrrggggg.
Conclusión: Odio infinito hacia cualquier persona con pelo . Por ende, tendencia a la auto- flagelación anal y genital.
Observaciones: menos mal que es pelado.

Vivencia 4:Novia: Disculpame, pero porque te maten a tus viejos no te vas a disfrazar con músculos de goma negra y orejas de jirafa para atrapar a otro idiota que se maquilla, que no sé si es gay blablablablablablabla película de mierda y blablablablabla que el negro no combina con nada blablablablablabla y lo bajaron con esa pistola ridícula blablablaba... ma` qué Tom Borton, si en Novia Fugitiva, Richard Gere blablabla....
Comiquero: Bastaaaarrrgggg!
Conclusión: Disecación y caída del aparato auditivo con agarrotamiento de los brazos en forma de auto-estrangulación.

Vivencia 5:Novia: Hony, put yor gun dawn. Du yu hear me? Put iour stupid Joker`s gun dawn.
Comiquero: Maldita perra, pagarás por lo que me has hecho. Te voy hacer leer todo Spawn junto, vas a verte Dragon Ball GT completo y de una vez. Vas a leerte todos los títulos de Top Cow desde sus comienzos hasta ahora. Siiiiiiiiiii, ja ja ja ja. Vas a sufriiiirrrrrrr.
Novia: Pero si me comprás un muñeco de Pikachu, si?.
Comiquero: Blam.

por Andrés Accorsi, Diego Accorsi, Estudio Nuez, Caba, Martín Casanova, José Luis Gaitán e invitadas especiales.
Este artículo fue publicado originalmente en la revista Comiqueando # 47

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