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Análisis de la programación infantil en los canales
de aire nacionales
[Marzo
2006]
Los canales de aire han dado a conocer la programación
a emitirse durante los primeros meses del 2006, lo
cual es una excelente oportunidad para analizar la
programación infantil en sus respectivas grillas y
concluir cual es la importancia que le adjudican a
los niños espectadores en sus pantallas.
1.-
Total de horas diarias de programación.
Programación dedicada a los niños.
Origen de las producciones.
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Canal
|
Horario Programación Infantil
|
Horas Programación Infantil
|
%
|
Producción Exterior
|
Producción Nacional
|
|
Canal 2
|
18.30 hs.
|
Ninguna
|
0 %
|
-
|
-
|
|
Canal 7
|
19.30 hs.
|
1.30
|
7 %
|
½
|
1
|
|
Canal 9
|
18.30 hs.
|
1.30
|
7,5%
|
1.30
|
-
|
|
Canal 11
|
18.00 hs.
|
3
|
14%
|
2
|
1
|
|
Canal 13
|
18.00 hs.
|
½
|
2%
|
-
|
1/2
|
RESUMEN
1.- De un total de casi 93 horas de programación
diaria, la televisión de aire dedica 6 horas
y media (el 7%) a la programación
dedicada a los niños.
2.- 4 horas (65%) son de producción
extranjera norteamericana y mexicana.
3.- 2 horas y media (35%) de producción
nacional.
4.- El canal 2 América, no cuenta con programación
infantil.
2.-Los
programas infantiles.
Días de emisión
|
Canal
|
Programa
|
Acción Viva
|
Dibujos Animados
|
Días de emisión
|
|
Canal 2
|
-
|
-
|
-
|
-
|
|
Canal 7
|
Gogo un avioncito
Gurí Guazú
Chicos argentinos
|
X
|
X
X
|
Lu a Vi
Lu a Vi
Lu a Vi
|
|
Canal 9
|
Frutillita
Barney
Bananas en pijamas
|
|
X
X
X
|
Sab y Dom
|
|
Canal 11
|
El Chavo
Chiquititas
La Pantera Rosa
Chapulin
|
X
X
X
|
X
|
Lu a Vi
Lu a Vi
Sab y Dom
Sab y Dom
|
|
Canal 13
|
El refugio
|
X
|
|
Lu a Vi
|
RESUMEN
1.- El Canal 2 América no tiene programación.
2.- El Canal 7 no tiene programación
los sábados y domingos.
3.- El Canal 9 no tiene programación
de Lunes a Viernes.
4.- El Canal 13 no tiene programación
los sábados y domingos.
Si bien en éste análisis se destaca que el Canal 2
América no ha previsto ningún tipo de programación
dedicada a los niños (o sea que para la Dirección
de Programación de ése canal los niños no son tomados
en cuenta ni siquiera como un público consumidor de
productos), también es muy subrayable que ninguno
de los canales contemplen la importancia que asume
para la salud y entretenimiento de nuestra niñez la
existencia de una producción nacional que tome en
cuenta a la misma en función de sus intereses y necesidades.
Del análisis también surge que la elección de la producción
extranjera (norteamericana en su mayoría), no solo
son producciones de antigua data, y por ende muy baratos
la renovación de sus derechos de emisión, sino que
tampoco responden a una elección que intente ampliar
sus horizontes de conocimientos y la calidad de entretenimiento.
Es indudable que la televisión de aire ha delegado,
desde los años 90, a la televisión por cable la tarea
y responsabilidad de la programación dirigida a la
niñez. Pero sin entrar a analizar en profundidad
a la misma es destacable que solo los niños
cuyos padres pueden pagar el abono mensual tienen
acceso a señales con contenidos infantiles, en su
abrumadora mayoría norteamericanas (Cartoon Network,
Discovery Kids, etc) y por supuesto con contenidos
que si bien pueden ser calificados de buena calidad
están totalmente alejados de su propia idiosincrasia
y lejos de fortalecer su identidad, su formación
cultural y sobre todo sin que puedan reconocerse,
conocerse e identificarse.
Me pregunto si ésta alarmante decidía por el presente
de nuestra infancia por parte de los responsables
de la programación de toda la televisión argentina
no debería llamar la atención de los entes nacionales
involucrados en la calidad y en el control de los
medios audiovisuales y proponer con urgencia una amplia
discusión entre todos, (canales de aire y cable, productoras
de contenidos, ONG’s) asumiendo así su tarea
indelegable de proteger la salud de los niños y hacer
cumplir la Convención Internacional de los Derechos
de los Niños incluida en nuestra Constitución. ¿O
acaso los niños sólo son tomados en cuenta para cumplir
el rol de “bufones de la corte” en programas que nada
tienen que ver con ellos pero se los usa para levantar
el bendecido rating de las respectivas pantallas de
los canales de aire atentando contra su salud y quebrantando,
también en la televisión, la ley de trabajo que taxativamente
prohíbe a los menores de 14 años trabajar, gratis
o cobrando bolos, con o sin permiso de los padres?
Alejandro Malowicki
Director de Cine y Televisión / Docente UBA / Presidente
de S.A.V.I.A.A./
www.alejandromalowicki.com.ar
Cine y Niños. Otra deuda interna; para el mayor
publico, la producción menor
Sería superfluo desarrollar un tema que ya ha sido
exhaustivamente analizado y escrito: la decisoria
influencia del audiovisual en la formación de las
identidades e imaginarios sociales, en particular
de los niños, adolescentes y jóvenes, de modo tal
que las políticas públicas de numerosos países del
mundo lo consideran una institución socializadora
y formadora de la personalidad de los mismos, a la
par de la familia y la escuela. En consecuencia le
dedican a la formación audiovisual de aquellos una
atención prioritaria, tanto en los planes y programas
de la educación formal como en los referidos a las
áreas de cultura, televisión y cine. Es así que existe
una vasta documentación sobre las normas y regulaciones
referidas a la calidad que debe tener la televisión
a la que tienen acceso los niños, sea o no programación
específicamente dirigida a ellos.
En un coloquio organizado por el Consejo del BBC en
junio de 1996, la “televisión de calidad” fue definida
por el profesor Bart McGettrick -entonces director
de la universidad Bearsden, Glasgow, y miembro de
EBC de Escocia- como aquella cuya misión es: "servir
a la sociedad con la educación en todas sus
formas, formal e informal, por la ayuda, el desarrollo
y la innovación con el uso eficaz de los medios de
difundir, y de otras tecnologías relevantes."
A su juicio, el BBC no sólo existe para reflejar los
valores contemporáneos, sino también para fomentar
y promover aquellos que apoyen y estimulen el bien
común. En su opinión, "una sociedad donde
la dignidad del ciudadano introduce en cada situación
la posibilidad de aprender es una ' sociedad virtuosa
' y cualquier sociedad que reduzca esa dignidad es
una ' sociedad abusiva '".
En estos propósitos educativos, en un sentido amplio,
se inscribe el Festival Internacional de Cine, “Nueva
Mirada” para la Infancia y la Juventud que tendrá
su 5ta. Edición del 19 al 25 de octubre de 2006. El
Festival cuenta con el auspicio del INCAA y del Gobierno
de la Ciudad de Buenos Aires, además de otros organismos
e instituciones, y entre sus objetivos se encuentran
contribuir a la diversidad cultural, aportar la formación
en recepción crítica de medios y a la educación audiovisual
de los niños, adolescentes y jóvenes, así como al
desarrollo de sus capacidades de comunicación, expresión
y creación. También persigue objetivos educativos
en la materia, el Programa Lenguaje Audiovisual, encarado
por el Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología
de la Nación y el INCAA en el año 2005. Pero
dos golondrinas no hacen verano...
Es sabido que los niños constituyen el mercado de
consumo audiovisual más importante. Ven televisión
cuatro hora diarias en promedio, son asiduos concurrentes
a los locales de videojuegos en red, en los
que pueden pasar entre tres y seis o más horas,
las películas que cada año los circuitos comerciales
de salas les ofertan oscilan en torno a las siete
u ocho y cuentan con otras tantas señales de TV cable
dedicadas a ellos.
Sin embargo, la superficie de esta “hiperoferta” encubre
una situación alarmante. Unos pocos datos bastan
para ilustrar el problema.
En materia de cine, los alrededor de siete estrenos
anuales -promedio- para chicos figuran entre los 10
títulos mas taquilleros de cada año y todos ellos,
salvo alguna excepción, provienen de los Estados Unidos.
En el período 1991-2001, la Argentina produjo, en
promedio 1,3 película para chicos por año. Éste suele
ser el título que encabeza el ranking de espectadores
o que figura entre los primeros de mayor público de
los estrenos nacionales del año respectivo.
En 2000, 2001 y 2002 se estrenaron tres títulos nacionales
para chicos cada año que, en su conjunto, superaron
largamente a los filmes argentinos mas taquilleros.
Las películas nacionales para chicos decrecieron abruptamente
en 2003, 2004 y 2005, pese a que el número de las
producciones locales se incrementó. En 2003 sobre
221
títulos estrenados, correspondieron a filmes nacionales
46. Sobre un total de alrededor de 33.4 millones de
espectadores en todo el país (un 4.7% más que en 2002),
que representaron una recaudación bruta de $ 184 millones
-superior en un 17.4% al año anterior- las películas
argentinas lograron solo tres millones de espectadores
y casi la mitad de los mismos correspondió a dos títulos.
Sólo siete películas norteamericanas y una argentina
superaron el millón de espectadores. Las más
taquilleras entre las de origen extranjero, fueron
Buscando a Nemo (2,1 millón de entradas vendidas),
Matrix: Recargado (2,0 millones), El Señor
de los Anillos: Las dos Torres (1,7 millones),
Todopoderoso (1,5 millones), La maldición del
Perla Negra (1,4 millones), Terminator 3
(1,3 millones) y Matrix: Revoluciones (1,1
millones).
El film nacional de mayor suceso del año, Bandana,
vivir intentando (900.000 espectadores), fue una
producción del multimedio Telefé -distribuida
por Disney, para aprovechar el éxito televisivo y
fonográfico del grupo musical femenino entre los adolescentes
y jóvenes.
Asimismo,
“Patoruzito”, producida por Patagonik Film
Group, fue el gran éxito de 2004, con 2.1 millones
de espectadores y el único film nacional para niños
de ese año.
En el 2005, con un total de 245 títulos estrenados,
el cine argentino tuvo 37,6 millones de espectadores
(un 15,4 % menos que en el 2004) y 254,6 millones
de pesos de recaudación bruta (6,2 % menos que en
el 2004), lo cual equivale a unos 85 millones de dólares.
Las películas argentinas representaron un total de
4,4 millones de espectadores y 29 millones de pesos
(aproximadamente, el 12 % del total, un 24 % menos
que en el 2004). Las cinco películas nacionales
más exitosas (el 8 % de los títulos locales estrenados),
convocaron al 80,3 % de los espectadores. No hubo
un film argentino dirigido a los niños este año, si
bien la que encabezó el ranking, “Papá se volvió
loco” (1,6 millones), estuvo dirigida a toda la
familia. La multipremiada “Iluminados por el fuego”
ocupó el quinto lugar entre las argentinas más exitosas
con 328 mil espectadores. En 2005 el cine nacional
tuvo 53 estrenos en salas comerciales y 22 en salas
alternativas.
En las señales de la TV cable, el origen de más del
80% de la programación es de los Estados Unidos, en
su mayor parte dibujos animados, mientras que el resto
está dado por el animé japonés. Algunas producciones
europeas y locales apenas pueden llegar al 1,5% de
total de la oferta.
Los videojuegos son en su totalidad de procedencia
extranjera. A partir de 1990, en este campo también
se percibe una creciente presencia de los videojuegos
de origen estadounidense, los cuales desplazan a los
de Japón y otros países europeos. Como señala el especialista
Diego Levis, los videojuegos suelen ser la puerta
de entrada a la cultura digital. Hecho que torna imperioso
encarar la alfabetización audiovisual de los niños
y jóvenes, como parte insoslayable de una educación
integral de cara a las aceleradas transformaciones
que experimentan las sociedades, en la que se ha dado
en llamar la era de la imagen, o la sociedad de la
información y el conocimiento.
Entre los rasgos característicos de la programación
televisiva argentina, investigaciones recientes señalan:
la recurrencia a las disputas, el lenguaje vulgar
y el escándalo; “el
tratamiento de la femineidad absolutamente estereotipado
hacia la posición de objeto sexual o de ser esencialmente
débil y un marcado sesgo cultural etnocentrista”,
así como la editorialización y dramatización de las
noticias, bajo la apariencia de información ecuánime.
Otro estudio apunta los elevados índices de violencia
presentes en los distintos géneros de la programación.
Los mayores índices de violencia se registran en los
noticieros y los dibujos animados y ascienden
los fines de semana, de manera independiente del horario
de transmisión de los programas.
Estos fenómenos se inscriben en el proceso de concentración
multimedial y transnacionalización del sistema de
comunicación argentino, así como de los mercados de
la distribución y la exhibición cinematográfica, iniciado
en la década de los 90. En el caso del cine, pese
a que merced a la política de fomento del Estado,
año a año aumenta el número de filmes nacionales,
cinco empresas distribuidoras y cuatro del sector
de la exhibición controlan entre el 70 y el el 80%
de los mercados respectivos.
Una esperanza alentadora ante este desolador panorama
es el anuncio efectuado por el Ministerio de Educación,
Ciencia y Tecnología de la Nación de que el 9 de julio
comenzará a funcionar el canal de televisión educativa
“Encuentro”, dirigido por el cineasta Tristán Bauer.
El mismo empezará con cuatro horas diarias de programación
que se multiplicarán por seis para emitir las 24 horas.
La señal saldrá por cable y por TV satelital con un
canal unificado en el nivel nacional (aún por definir)
que estará entre el 20 y el 40. Su vínculo con Internet
será fundamental y se prevé que algún canal de aire
emita varios de sus programas.
En resumen, los datos provenientes de varias fuentes
permiten afirmar que la diversidad cultural está ausente
del audiovisual para los niños. La identidad
cultural, de los individuos y los pueblos –contracara
de la diversidad cultural- y las libertades
de elección, opinión y expresión, como derechos consagrados
por distintos pactos y convenciones internacionales
de los cuales la Argentina es signataria, entre ellos
la Convención Internacional de los Derechos del Niño,
son cotidianamente vulnerados desde las pantallas
grandes y chicas del país.
Amén de las numerosas violaciones a la obsoleta e
indigna ley de radiodifusión vigente -22.285, promulgada
por la última dictadura militar- los intensivos procesos
de violencia simbólica y expropiación de identidad
a los que son sometidos millones de niños y jóvenes
por los medios audiovisuales, indican que no se los
considera sujetos, sino meros objetos despojados de
su condición de ciudadanos. La oferta audiovisual
para dichos sectores puede resumirse en dos palabras:
violencia pura.
La formación de las identidades y los nuevos imaginarios
infantiles y juveniles responde a las pautas de consumo
alentadas por los espacios del entretenimiento y la
diversión –sea presencial o a través de los medios
audiovisuales- antes que a las de las instituciones
ocupadas de su educación.
Un estudio sobre consumos culturales realizado recientemente
por la Secretaría de Comunicación de la Presidencia
de la Nación, informa que el 54.1% de los encuestados
de entre 12 y 17 años y el 49.9% del grupo de entre
18 y 34 años, no leyó ningún libro en el transcurso
del último año y de los que dicen haberlo hecho manifiestan
haber leído un libro cada tres meses. Los seis libros
más leídos en orden decreciente de importancia resultaron
ser: la Biblia, Harry Potter, El alquimista, El Código
Da Vinci, El Camino de la Felicidad y El Señor de
los Anillos. Aunque en ambos grupos de edad el uso
de Internet oscila en torno al 84%. El 44.1% de los
encuestados de entre 12 y 17 años y el 43.9% de los
de entre 18 y 34 años declara haber ido al cine en
los tres meses anteriores a la encuesta, pero el grueso
de ellos pertenece a los sectores medios y altos.
La asistencia al cine es mucho menor entre los de
nivel socioeconómico bajo y los que habitan en el
interior del país. Pese a que la mayor parte de los
encuestados declara que les gusta ver cine nacional
(70%), sólo el 21% reconoce que las películas son
buenas. Un 45.5% manifiesta que son malas y encuentra
que los argumentos son peores que los de las extranjeras
el 32.3% Las principales razones para la elección
de una película son el género, la recomendación, la
publicidad y los actores. El 54% reconoció que ve
cine a través de la televisión paga, el 34% en video
y entre el 17 y el 14% por televisión abierta. Pero
el 88% declara escuchar radio, siendo la FM la frecuencia
preferida y la razón predominante (82%) para escuchar
música. El promedio de horas diarias de visionado
de es de 3.7 para el primer grupo de edad y de 3.5
para el segundo.
Además, resulta contradictorio con las políticas de
fomento a la producción de cine nacional y de constitución
de un mercado cinematográfico ampliado desplegadas
por el INCAA -sea referido al MERCOSUR o a Iberoamérica-
que no se preste la debida atención al único factor
capaz de hacerlo sustentable: la formación de públicos
críticos y competentes, con capacidad de apreciación
de la diversidad cultural. En este marco la construcción
de una identidad cultural ampliada, fundada en el
conocimiento y la comprensión de la rica diversidad
que constituye a la región, es un requisito insoslayable
del proceso de integración.
No será el mercado del entretenimiento, librado a
su propia dinámica, el que vaya a cumplir con estos
objetivos. Ellos son una responsabilidad indelegable
y prioritaria de las políticas públicas.
En el campo audiovisual dichas políticas siguen ostentando
una enorme deuda interna. Ésta evidencia que
los niños, adolescentes y jóvenes argentinos constituyen
una suerte de parias sociales a los cuales se arroja
sin defensas a la violenta vorágine del “mercado de
la diversión”, promocionado como el único espacio
de supuesta libertad. Las consecuencias están a la
vista, sería redundante reiterarlas.
Susana Velleggia
Socióloga y cineasta. Especializada en televisión
educativa y gestión cultural. Directora y creadora
del
Festival Internacional de Cine, “Nueva Mirada” para
la Infancia y la Juventud, Presidenta de la Asociación
Civil Nueva Mirada, miembro del bureau directivo del
CIFEJ (Centro Internacional del Film para la
Infancia y la Juventud) y Vicepresidenta de
SAVIAA (Sociedad Audiovisual para la Infancia y la
Adolescencia Argentinas) .
Los chicos y sus palabras
Durante tres meses consecutivos, 1200 chicos
provenientes de escuelas públicas del GCBA –predominantemente
de la zona sur – pudieron ver un cine diferente, un
Cine para Chicos Curiosos....
Se trata de una modalidad de exhibición y visualización
que ofrece cortos de calidad para chicos. Opera sobre
dos ejes “invisibles”: una programación cuidadosamente
eslabonada según criterios conceptuales y perceptivos,
y un trabajo de motivación previa que dispone la recepción.
La selección sugiere un viaje/recorrido mental
y sensorial las motivaciones los preparan y acompañan.
Son introducciones que operan a través de
conversaciones con los chicos espontáneas, informales
pero no banales. Algunas preguntas muy bien pensadas,
o el estímulo de algún objeto que dispara la
conversación.
Sí. .la conversación. Los chicos disfrutan mucho de
conversar, de poder decir sus cosas, de
hablar de sus experiencias, de sus creencias,
de los que les pasa, de escuchar su propia voz
expresar ideas y sentimientos. Lo disfrutan y
lo necesitan. De inmediato se pone en evidencia la
deuda pendiente: saberse escuchados, que sus comentarios
se valoren, sentirse y ser aunque sea por un
rato protagonistas colectivos de sus propias palabras.
Para algunos esto es fácil. Para otros, muy
difícil. Muchos quieren pero no se animan, se traban,
se atragantan, se arrepienten...saben pero no pueden
decir. Otros, en cambio se atropellan, son ricos en
verborragia, siempre dispuestos, exuberantes.
Calibrando esta diversidad de voces vamos escuchando,
descubriendo genuinamente en que andan los chicos...
La ciudad les parece “un lugar peligroso” y los habitan
varios miedos al respecto "pueden robarte, atraparte,
chocarte. Pueden lastimarte." "Te puede
atropellar un auto sin luces. Te podes caer, te podes
perder….”
Les “gusta” andar acompañados, así, por puro gusto
de "andar con mamá y de andar con papa y “por
que siempre te cuidan”. Disfrutan la compañía, el
charlar, el contarse historias… “Porque es lindo estar
con toda tu familia; porque estás más seguro, porque
me gusta...y también sirve “para que no nos molesten;”
y esto se logra tanto acompañados por adultos (grandes)
como por amigos.
A medida que van creciendo, y según los barrios,
los chicos también empiezan a preferir el andar solos.
Los más grandecitos, por supuesto, se afirman fanfarroneando
su autonomía” porque podemos comprar, gastar
sin control, gastar de más”. Pero también implica
otros “beneficios”: “que no nos moleste el hermanito”,
“que no nos moleste la mamá” y por “sentirnos
más relajados, más libres…”. Solo “poder jugar, hacer
lo que quieras; ser cómo los grandes”, es bueno “porque
ves, encontrás cosas que sino no verías....”
También imaginan y creen que pueden sentirse seguros:
“Algunas calles no son peligrosas: donde se puede
jugar a la pelota, andar en bici, a la soga, calles
con policías...”
Entonces esta conversación cambia el foco y viaja
del “afuera” al adentro”: aparece la casa
-¿las casas son un lugar seguro?
Algunos “Sies” se imponen fuertes. Y algunos “noes”
que tímidamente van apareciendo...y van encontrando
sus portavoces. Allí también habitan acalladas inquietudes...
“...La casa: no es del todo segura: pueden entrar
extraños, te podes caer del balcón, de la terraza.
Te podes matar…”,
“En las peleas te pueden lastimar, también te pueden
matar”. “Te pueden pasar cosas; se te puede caer la
TV; puede entrar un ladrón...”
Aunque en voz baja, se deja escuchar una fuerte
afirmación: sí, en algunas casas pasan cosas feas,
cosas peligrosas...
Este año comenzó a se comenzó a percibir otra condición:
los chicos de más de 8 vienen envalentonados, endurecidos,
dicen / parecen no tenerle miedo a nada...Entonces
empiezan contar que están acostumbrados a andar solos,
a estar solos. Es más empiezan a preferir
estar solos en la calle, solos en la casa. Ya
no añoran la compañía sino que la rechazan. Muchas
horas solos, casi siempre solos. De día y también
de noche, como lo más natural, como lo que es....
Sin embargo están muy inquietos, algo desencajados,
evitan con el ruido futbolero y las carcajadas destempladas
cualquier contacto emocional...están descontenidos.
Hasta que se los ayuda a calmarse, a encontrar su
lugar. Entonces pueden empezar a conectarse con la
riqueza de la vida que ofrecen estas películas. Se
abren a las identificaciones y las diferencias. Con
"curiosidades": con sentimientos de compasión,
solidaridad y empatía. Con la vocación de justicia
y el rechazo a la prepotencia, con el placer frente
a los vínculos amorosos....
Sabe? Todo esto pasa antes presentar:
“Caperucita en la ciudad”, una reconversión
del cuento tradicional a nuestra Buenos Aires, a partir
dibujos en papel y lápiz de los chicos de la Escuela
No.4 del distrito 7 “Arturo Illia”, del GCBA, en 2003
y presentada en el Festival “Hacelo Corto”;
“Las Aventuras de Cebollín” realizada por los
chicos del Taller de Cine El Mate, una colorida animación,
con música muy pegadiza, donde la curiosidad
y la circulación de una cebolla fuera de la cocina
termina en una salida sorpresiva: se cae por
la ventana...y a los chicos celebran esto!!
Ambas duran pocos minutos. Capturan su atención. Entonces
vienen:
“Los Piratas del Cordón de la vereda”
(10 minutos) una magistral combinación de documental
y animación realizada por la alemana Caroline Schindler
, donde 3 ratitas freaks surgidas de un barquito de
papel, recorren el curso de agua que acompaña
los cordones. Allí se van encontrando con la basura
y los signos de vida que vivimos, sus
obstáculos y su capacidad de encontrarles soluciones,
con el placer de recorrer y los temores reales. Adversidad
y mucha inteligente superación...Sobre el final la
alcantarilla...otro niño hará con ese papel un avioncito...todo
recomienza...alegremente, serenamente.
Esto es sólo el primer bloque de una función que tiene
3...y viaja por otras ideas y sentimientos.
Aquí los chicos saben que no están solos....Que algunos
adultos piensan, hacen y pasan bellas películas para
ellos. Recuperan su valor al saberse importantes para
los que hacemos esto.
Mercedes Viegas
Directora de "Cine para Chicos Curiosos"
E-mail: mercedes_viegas@hotmail.com
Los
casos paradigmáticos son: Manuelita, 1999, animación,
con 2.318.422 espectadores, Corazón, las alegrías
de Pantriste, 2000, animación, con 1.030.230 espectadores.;
Dibu 3, 2002, con 1.200.000 espectadores.
Ibidem.
Apunta Levis que si bien
los productos audiovisuales para niños hegemónicos,
“No determinan los actos y pensamientos concretos
de cada persona (…) sí contribuyen activamente
en la constitución de los imaginarios individuales
y colectivos. La literatura, el cine, la televisión,
la publicidad y también los videojuegos.
Los juegos de combate en primera persona como
Quake, Doom y Counter Strike, entre otros, son
productos de una cultura en la que predomina
la idea de que la violencia es un método eficaz
para resolver los problemas, una cultura
armamentista, hegemónica y global que considera
aceptable a destrucción y muerte de aquellos a
quienes considera, con o sin razón, sus enemigos.
Un imaginario violento que el entretenimiento
informático comparte con una gran parte de la
producción mediática estadounidense, cuya influencia
se observa cada vez más en el cine y la televisión
de otros países.” Levis,
Diego; Levis, Diego; “Videojuegos: lenguajes detrás
del juego”. El autor aborda este tema en
“Los videojuegos un fenómeno de masas” (Paidós
1997) y “La pantalla ubicua” (Ciccus/La
Crujía 1999).
“Estudio
sobe índice de violencia de la Televisión Argentina”,
COMFER, 2005.
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