EDITORIAL


SAVIAA
se consolida

 

       Hace aproximadamente un año, un grupo de profesionales preocupados por la falta de atención a la niñez y a la adolescencia de parte de los medios audiovisuales de nuestro país fundabamos  S.A.V.I.A.A. 

 

       Nuestra primera acción fue realizar una amplia convocatoria a profesionales y entidades pertenecientes a distintas disciplinas que tienen relación con la infancia: productores y directores de cine y televisión, docentes, psicólogos, médicos, abogados y psicopedagogos, entre otros, para reflexionar y debatir alternativas que den respuesta a los graves problemas y carencias que presentan los medios audiovisuales del país y  en particular la televisión, con respecto a los niños.

       Inmediatamente después se estableció contacto con la Defensoría del Pueblo de la Nación , UNICEF ,  SAP (Sociedad Argentina de Pediatría) y otras importantes instituciones y ONG’s, para recabar su apoyo  a fin de producir el proyecto de un marco normativo a elevar a las autoridades competentes y al Congreso de la Nación. Luego de un intenso trabajo organizado en comisiones se redactó el “Informe sobre la situación de los Niños, Niñas y Adolescentes en los Medios Audiovisuales”, informe que será difundido próximamente y que constituye la base para la redacción del proyecto normativo ya citado.

 

       En cuanto a las acciones dirigidas a entablar una comunicación con la comunidad se diseñó y puso  on-line la web de la institución, y se puso en marcha la edición del boletín electrónico “Infosaviaa” -que ya cumple su tercera emisión- con información y notas de interés sobre los niños y los medios.

 

       La 21 edición del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata en Marzo del corriente año fue el lugar elegido para dar a conocer las actividades de SAVIAA a los involucrados con el quehacer cinematográfico. Sería deseable que,  a partir de la próxima edición del Festival, se presente una muestra de cine no competitiva, dirigida al público infantil y juvenil y que esto también sucediera en todos los festivales nacionales de cine.

 

      La percepción, por parte de los socios fundadores de SAVIAA de la necesidad de crear una institución que cubra el vacío que existía en relación a  los medios audiovisuales dirigidos a los niños y jóvenes se está confirmando.

Los diarios nacionales  como también otros medios están comenzando a encontrar en  SAVIAA un referente a consultar.  Para citar un ejemplo,  el diario La Nación del 20 de Abril del corriente incluye  la consulta a SAVIAA, entre otras voces, en un artículo referido al trabajo infantil en los programas de televisión.

 

      El comienzo del segundo año de actividades nos encuentra afianzando las tareas comenzadas y delineando actividades de sensibilización hacia la comunidad para generar una mayor concientización que se traduzca en  imprescindibles y urgentes cambios en los contenidos que recibe la infancia y adolescencia argentina a través de nuestros  medios audiovisuales.  

 
 

PANORAMA


Análisis de la programación infantil en los canales de aire nacionales
 [Marzo 2006]

 

Los canales de aire han dado a conocer la programación  a emitirse durante los primeros meses del 2006, lo cual es una excelente oportunidad para analizar la programación infantil en sus respectivas grillas y concluir cual es la importancia que le adjudican a los niños espectadores en sus pantallas.

 

1.-       Total de horas diarias de programación.

Programación dedicada a los niños.

Origen de las producciones.

 

 

Canal

Horario Programación Infantil

Horas Programación Infantil

 

%

Producción Exterior

Producción Nacional

Canal 2

18.30 hs.

Ninguna

0 %

-

-

Canal 7

 

19.30 hs.

1.30

7 %

½

1

Canal 9

 

18.30 hs.

1.30

7,5%

1.30

-

Canal 11

18.00 hs.

3

14%

2

1

Canal 13

18.00 hs.

½

2%

-

1/2

 

 

RESUMEN

1.- De un total de  casi 93 horas de programación diaria, la televisión de aire dedica 6 horas y media  (el 7%)  a la programación dedicada a los niños.

 

2.- 4 horas (65%) son de producción extranjera norteamericana y mexicana.

3.- 2 horas y media (35%) de producción nacional.

4.- El canal 2 América, no cuenta con programación infantil. 

2.-Los programas infantiles.

 

Días de emisión

 

Canal

Programa

Acción Viva

Dibujos Animados

Días de emisión

Canal 2

-

-

-

-

 

 

Canal 7

Gogo un avioncito

Gurí Guazú

Chicos argentinos

 

 

X

X

X

 

Lu  a Vi

Lu  a Vi

Lu  a Vi

 

Canal 9

Frutillita

Barney

Bananas en pijamas

 

 

X

X

X

 

Sab y Dom

Canal 11

El Chavo

Chiquititas

La Pantera Rosa

Chapulin

X

X

 

X

 

 

X

Lu  a Vi

Lu  a Vi

Sab y Dom

Sab y Dom

 

Canal 13

El refugio                         

X

 

Lu a Vi

 

RESUMEN

1.- El Canal 2 América no tiene programación.

2.- El Canal 7  no tiene programación los sábados y domingos.

3.- El Canal 9  no tiene programación de Lunes  a Viernes.

4.- El Canal 13  no tiene programación los sábados y domingos.

Si bien en éste análisis se destaca que el Canal 2 América no ha previsto ningún tipo de programación dedicada a los niños (o sea que para la Dirección de Programación de ése canal los niños no son tomados en cuenta ni siquiera como un público consumidor de productos), también es muy  subrayable que ninguno de los canales contemplen la importancia que asume para la salud y entretenimiento de nuestra niñez la existencia de una producción nacional que tome en cuenta a la misma en función de sus intereses y necesidades. Del análisis también surge que la elección de la producción extranjera (norteamericana en su mayoría), no solo son producciones de antigua data, y por ende muy baratos la renovación de sus derechos de emisión, sino que tampoco responden a una elección que intente ampliar sus horizontes de conocimientos y la calidad de entretenimiento.

 

Es indudable que la televisión de aire ha delegado, desde los años 90, a la televisión por cable la tarea y responsabilidad de la programación dirigida a la niñez. Pero sin entrar a analizar en profundidad  a la misma  es destacable que solo los niños cuyos padres pueden pagar el abono mensual tienen acceso a señales con contenidos infantiles, en su abrumadora mayoría norteamericanas (Cartoon Network, Discovery Kids, etc) y por supuesto con contenidos que si bien pueden ser calificados de buena calidad están totalmente alejados de su propia idiosincrasia y lejos  de fortalecer su identidad, su formación cultural y sobre todo sin que puedan reconocerse, conocerse e identificarse.

 

Me pregunto si ésta alarmante decidía por el presente de nuestra infancia por parte de los responsables de la programación de toda la televisión argentina no debería llamar la atención de los entes nacionales involucrados en la calidad y en el control de los medios audiovisuales y proponer con urgencia una amplia discusión entre todos, (canales de aire y cable, productoras de contenidos, ONG’s)  asumiendo así su tarea indelegable de proteger la salud de los niños y hacer cumplir la Convención Internacional de los Derechos de los Niños incluida en nuestra Constitución. ¿O acaso los niños sólo son tomados en cuenta para cumplir el rol de “bufones de la corte” en programas que nada tienen que ver con ellos pero se los usa para levantar el bendecido rating de las respectivas pantallas de los canales de aire atentando contra su salud y quebrantando, también en la televisión, la ley de trabajo que taxativamente prohíbe a los menores de 14 años trabajar, gratis o cobrando bolos, con o sin permiso de los padres?

 

Alejandro Malowicki

Director de Cine y Televisión / Docente UBA / Presidente de S.A.V.I.A.A./

www.alejandromalowicki.com.ar

 

 

Cine y Niños. Otra deuda interna; para  el mayor publico, la producción menor

 

Sería superfluo desarrollar un tema que ya ha sido exhaustivamente  analizado y escrito: la decisoria influencia del audiovisual en la formación de las identidades e imaginarios sociales, en particular de los niños, adolescentes y jóvenes, de modo tal que las políticas públicas de numerosos países del mundo lo consideran una institución socializadora y formadora de la personalidad de los mismos, a la par de la familia y la escuela. En consecuencia le dedican a la formación audiovisual de aquellos una atención prioritaria, tanto en los planes y programas de la educación formal como en los referidos a las áreas de cultura, televisión y cine. Es así que existe una vasta documentación sobre las  normas y regulaciones referidas a la calidad que debe tener la televisión a la que tienen acceso los niños, sea o no programación específicamente dirigida a ellos.    

En un coloquio organizado por el Consejo del BBC en junio de 1996, la “televisión de calidad” fue definida por el profesor Bart McGettrick -entonces director de la universidad Bearsden, Glasgow, y miembro de EBC de Escocia- como aquella cuya misión es: "servir a  la sociedad con la educación en todas sus formas, formal e informal, por la ayuda, el desarrollo y la innovación con el uso eficaz de los medios de difundir, y de otras tecnologías relevantes."  A su juicio, el BBC no sólo existe para reflejar los valores contemporáneos, sino también para fomentar y promover aquellos que apoyen y estimulen el bien común. En su opinión, "una sociedad donde la dignidad del ciudadano introduce en cada situación la posibilidad de aprender es una ' sociedad virtuosa ' y cualquier sociedad que reduzca esa dignidad es una ' sociedad abusiva '". [1]

En estos propósitos educativos, en un sentido amplio,  se inscribe el Festival Internacional de Cine, “Nueva Mirada” para la Infancia y la Juventud que tendrá su 5ta. Edición del 19 al 25 de octubre de 2006. El Festival cuenta con el auspicio del INCAA y del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, además de otros organismos e instituciones, y  entre sus objetivos se encuentran contribuir a la diversidad cultural, aportar la formación en recepción crítica de medios y a la educación audiovisual de los niños, adolescentes y jóvenes, así como al desarrollo de sus capacidades de comunicación, expresión y creación. También persigue objetivos educativos en la materia, el Programa Lenguaje Audiovisual, encarado por el Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología de la Nación y el INCAA en el año 2005.  Pero  dos golondrinas no hacen verano...

Es sabido que los niños constituyen el mercado de consumo audiovisual más importante. Ven televisión cuatro hora diarias en promedio, son asiduos concurrentes a los locales de  videojuegos en red, en los que pueden pasar entre tres y seis o más horas,  las películas que cada año los circuitos comerciales de salas les ofertan oscilan en torno a las siete u ocho y cuentan con otras tantas señales de TV cable dedicadas a ellos.

Sin embargo, la superficie de esta “hiperoferta” encubre una situación alarmante.  Unos pocos datos bastan para ilustrar el problema.

En materia de cine, los alrededor de siete estrenos anuales -promedio- para chicos figuran entre los 10 títulos mas taquilleros de cada año y todos ellos, salvo alguna excepción, provienen de los Estados Unidos. [2] 

En el período 1991-2001, la Argentina produjo, en promedio 1,3 película para chicos por año. Éste suele ser el título que encabeza el ranking de espectadores o que figura entre los primeros de mayor público de los estrenos nacionales del año respectivo. [3] 

En 2000, 2001 y 2002 se estrenaron tres títulos nacionales para chicos cada año que, en su conjunto, superaron largamente a los filmes argentinos mas taquilleros. Las películas nacionales para chicos decrecieron abruptamente en 2003, 2004 y 2005, pese a que el número de las producciones locales se incrementó. En 2003 sobre 221
títulos estrenados, correspondieron a filmes nacionales 46. Sobre un total de alrededor de 33.4 millones de espectadores en todo el país (un 4.7% más que en 2002), que representaron una recaudación bruta de $ 184 millones -superior en un 17.4% al año anterior- las películas argentinas lograron solo tres millones de espectadores y casi la mitad de los mismos correspondió a dos títulos. [4]

Sólo siete películas norteamericanas y una argentina superaron el millón de espectadores.  Las más taquilleras entre las de origen extranjero, fueron Buscando a Nemo (2,1 millón de entradas vendidas), Matrix: Recargado (2,0 millones), El Señor de los Anillos: Las dos Torres (1,7 millones), Todopoderoso (1,5 millones), La maldición del Perla Negra (1,4 millones), Terminator 3 (1,3 millones) y Matrix: Revoluciones (1,1 millones).

El film nacional de mayor suceso del año, Bandana, vivir intentando (900.000 espectadores), fue una producción del multimedio Telefé -distribuida por Disney, para aprovechar el éxito televisivo y fonográfico del grupo musical femenino entre los adolescentes y jóvenes. Asimismo,Patoruzito”, producida por Patagonik Film Group, fue el gran éxito de 2004, con 2.1 millones de espectadores y el único film nacional para niños de ese año. En el 2005, con un total de 245 títulos estrenados, el cine argentino tuvo 37,6 millones de espectadores (un 15,4 % menos que en el 2004) y 254,6 millones de pesos de recaudación bruta (6,2 % menos que en el 2004), lo cual equivale a unos 85 millones de dólares. Las películas argentinas representaron un total de 4,4 millones de espectadores y 29 millones de pesos (aproximadamente, el 12 % del total, un 24 % menos que en el 2004).  Las cinco películas nacionales más exitosas (el 8 % de los títulos locales estrenados), convocaron al 80,3 % de los espectadores. No hubo un film argentino dirigido a los niños este año, si bien la que encabezó el ranking, “Papá se volvió loco” (1,6 millones), estuvo dirigida a toda la familia. La multipremiada “Iluminados por el fuego” ocupó el quinto lugar entre las argentinas más exitosas con 328 mil espectadores. En 2005 el cine nacional tuvo 53 estrenos en salas comerciales y 22 en salas alternativas. [5]

En las señales de la TV cable, el origen de más del 80% de la programación es de los Estados Unidos, en su mayor parte dibujos animados, mientras que el resto está dado por el animé japonés. Algunas producciones europeas y locales apenas pueden llegar al 1,5% de total de la oferta. 

Los videojuegos son en su totalidad de procedencia extranjera. A partir de 1990, en este campo también se percibe una creciente presencia de los videojuegos de origen estadounidense, los cuales desplazan a los de Japón y otros países europeos. Como señala el especialista Diego Levis, los videojuegos suelen ser la puerta de entrada a la cultura digital. Hecho que torna imperioso encarar la alfabetización audiovisual de los niños y jóvenes, como parte insoslayable de una educación integral de cara a las aceleradas transformaciones que experimentan las sociedades, en la que se ha dado en llamar la era de la imagen, o la sociedad de la información y el conocimiento. [6]

Entre los rasgos característicos de la programación televisiva argentina, investigaciones recientes señalan: la recurrencia a las disputas, el lenguaje vulgar y el escándalo; el tratamiento de la femineidad absolutamente estereotipado hacia la posición de objeto sexual o de ser esencialmente débil y un marcado sesgo cultural etnocentrista, así como la editorialización y dramatización de las noticias, bajo la apariencia de información ecuánime. [7]

Otro estudio apunta los elevados índices de violencia presentes en los distintos géneros de la programación. Los mayores índices de violencia se registran en los noticieros y los dibujos animados y  ascienden los fines de semana, de manera independiente del horario de transmisión de los programas. [8]

Estos fenómenos se inscriben en el proceso de concentración multimedial y transnacionalización del sistema de comunicación argentino, así como de los mercados de la distribución y la exhibición cinematográfica, iniciado en la década de los 90. En el caso del cine, pese a que merced a la política de fomento del Estado,  año a año aumenta el número de filmes nacionales,  cinco empresas distribuidoras y cuatro del sector de la exhibición controlan entre el 70 y el el 80% de los mercados respectivos. 

Una esperanza alentadora ante este desolador panorama es el anuncio efectuado por el Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología de la Nación de que el 9 de julio comenzará a funcionar el canal de televisión educativa “Encuentro”, dirigido por el cineasta Tristán Bauer. El mismo empezará con cuatro horas diarias de programación que se multiplicarán por seis para emitir las 24 horas. La señal saldrá por cable y por TV satelital con un canal unificado en el nivel nacional (aún por definir) que estará entre el 20 y el 40. Su vínculo con Internet será fundamental y se prevé que algún canal de aire emita varios de sus programas.

En resumen, los datos provenientes de varias fuentes permiten afirmar que la diversidad cultural está ausente del audiovisual para los niños.  La identidad cultural,  de los individuos y los pueblos –contracara de la diversidad cultural-  y las libertades de elección, opinión y expresión, como derechos consagrados por distintos pactos y convenciones internacionales de los cuales la Argentina es signataria, entre ellos la Convención Internacional de los Derechos del Niño, son cotidianamente vulnerados desde las pantallas grandes y chicas del país.

Amén de las numerosas violaciones a la obsoleta e indigna ley de radiodifusión vigente -22.285, promulgada por la última dictadura militar- los intensivos procesos de violencia simbólica y expropiación de identidad a los que son sometidos millones de niños y jóvenes por los medios audiovisuales, indican que no se los considera sujetos, sino meros objetos despojados de su condición de ciudadanos. La oferta audiovisual para dichos sectores puede resumirse en dos palabras: violencia pura.    

La formación de las identidades y los nuevos imaginarios infantiles y juveniles responde a las pautas de consumo alentadas por los espacios del entretenimiento y la diversión –sea presencial o a través de los medios audiovisuales- antes que a las de las instituciones ocupadas de su educación.  

Un estudio sobre consumos culturales realizado recientemente por la Secretaría de Comunicación de la Presidencia de la Nación, informa que el 54.1% de los encuestados de entre 12 y 17 años y el 49.9% del grupo de entre 18 y 34 años, no leyó ningún libro en el transcurso del último año y de los que dicen haberlo hecho manifiestan haber leído un libro cada tres meses. Los seis libros más leídos en orden decreciente de importancia resultaron ser: la Biblia, Harry Potter, El alquimista, El Código Da Vinci, El Camino de la Felicidad y El Señor de los Anillos. Aunque en ambos grupos de edad el uso de Internet oscila en torno al 84%. El 44.1% de los encuestados de entre 12 y 17 años y el 43.9% de los de entre 18 y 34 años declara haber ido al cine en los tres meses anteriores a la encuesta, pero el grueso de ellos pertenece a los sectores medios y altos. La asistencia al cine es mucho menor entre los de nivel socioeconómico bajo y los que habitan en el interior del país. Pese a que la mayor parte de los encuestados declara que les gusta ver cine nacional (70%), sólo el 21% reconoce que las películas son buenas. Un 45.5% manifiesta que son malas y encuentra que los argumentos son peores que los de las extranjeras el 32.3% Las principales razones para la elección de una película son el género, la recomendación, la publicidad y los actores. El 54% reconoció que ve cine a través de la televisión paga, el 34% en video y entre el 17 y el 14% por televisión abierta. Pero el 88% declara escuchar radio, siendo la FM la frecuencia preferida y la razón predominante (82%) para escuchar música. El promedio de horas diarias de visionado de es de 3.7 para el primer grupo de edad y de 3.5 para el segundo. [9]

Además, resulta contradictorio con las políticas de fomento a la producción de cine nacional y de constitución de un mercado cinematográfico ampliado desplegadas por el INCAA -sea referido al MERCOSUR o a Iberoamérica- que no se preste la debida atención al único factor capaz de hacerlo sustentable: la formación de públicos críticos y competentes, con capacidad de apreciación de la diversidad cultural. En este marco la construcción de una identidad cultural ampliada, fundada en el conocimiento y la comprensión de la rica diversidad que constituye a la región, es un requisito insoslayable del proceso de integración.

No será el mercado del entretenimiento, librado a su propia dinámica, el que vaya a cumplir con estos objetivos. Ellos son una responsabilidad indelegable y prioritaria de las políticas públicas.

En el campo audiovisual dichas políticas siguen ostentando una enorme deuda interna. Ésta evidencia que los niños, adolescentes y jóvenes argentinos constituyen una suerte de parias sociales a los cuales se arroja sin defensas a la violenta vorágine del “mercado de la diversión”, promocionado como el único espacio de supuesta libertad. Las consecuencias están a la vista, sería redundante reiterarlas.

 

Susana Velleggia

Socióloga y cineasta. Especializada en televisión educativa y gestión cultural. Directora y creadora del Festival Internacional de Cine, “Nueva Mirada” para la Infancia y la Juventud, Presidenta de la Asociación Civil Nueva Mirada, miembro del bureau directivo del CIFEJ  (Centro Internacional del Film para la Infancia y la Juventud)  y Vicepresidenta de SAVIAA (Sociedad Audiovisual para la Infancia y la Adolescencia Argentinas) .



Los chicos y sus palabras

 

Durante tres meses consecutivos,  1200 chicos provenientes de escuelas públicas del GCBA –predominantemente de la zona sur – pudieron ver un cine diferente, un Cine para Chicos Curiosos....

 

Se trata de una modalidad de exhibición  y visualización que ofrece cortos de calidad para chicos. Opera sobre dos ejes “invisibles”: una programación cuidadosamente eslabonada según criterios conceptuales y perceptivos, y un trabajo de motivación previa que dispone la recepción.

 La selección sugiere un viaje/recorrido mental y sensorial las motivaciones los preparan y acompañan.

 

Son introducciones que operan  a través de  conversaciones con los chicos espontáneas, informales pero no banales. Algunas preguntas muy bien pensadas, o el estímulo de algún objeto que dispara  la conversación.

Sí. .la conversación. Los chicos disfrutan mucho de conversar, de poder decir sus cosas, de hablar de sus experiencias, de sus creencias, de los que les pasa, de escuchar su propia voz expresar ideas y sentimientos. Lo disfrutan y lo necesitan. De inmediato se pone en evidencia la deuda pendiente: saberse escuchados, que sus comentarios se valoren, sentirse y ser  aunque sea por un rato protagonistas colectivos de sus propias palabras.

 

Para algunos esto es fácil. Para otros,  muy difícil. Muchos quieren pero no se animan, se traban, se atragantan, se arrepienten...saben pero no pueden decir. Otros, en cambio se atropellan, son ricos en verborragia, siempre dispuestos, exuberantes.

Calibrando esta diversidad de voces vamos escuchando, descubriendo genuinamente en que andan los chicos...

 

La ciudad les parece “un lugar peligroso” y los habitan varios miedos al respecto "pueden robarte, atraparte, chocarte. Pueden lastimarte." "Te puede atropellar un auto sin luces. Te podes caer, te podes perder….”

 

Les “gusta” andar acompañados, así, por puro gusto de "andar con mamá y de andar con papa y “por que siempre te cuidan”. Disfrutan la compañía, el  charlar, el contarse historias… “Porque es lindo estar con toda tu familia; porque estás más seguro, porque me gusta...y también sirve “para que no nos molesten;” y esto se logra tanto acompañados por adultos (grandes) como por amigos.

 

A medida  que van creciendo, y según los barrios,  los chicos también empiezan a preferir el andar solos.

Los más grandecitos, por supuesto, se afirman fanfarroneando su autonomía” porque  podemos comprar, gastar sin control, gastar de más”. Pero también implica otros “beneficios”: “que no nos moleste el hermanito”, “que no nos  moleste la mamá” y por “sentirnos más relajados, más libres…”. Solo “poder jugar, hacer lo que quieras; ser cómo los grandes”, es bueno “porque ves, encontrás cosas que sino no verías....”

 

También imaginan y creen que pueden sentirse seguros: “Algunas calles no son peligrosas: donde se puede jugar a la pelota, andar en bici, a la soga, calles con policías...”

Entonces esta conversación cambia el foco y viaja del “afuera” al adentro”: aparece la casa

-¿las casas son un lugar seguro?

Algunos “Sies” se imponen fuertes. Y algunos “noes” que tímidamente van apareciendo...y van encontrando sus portavoces. Allí también habitan acalladas inquietudes...

“...La casa: no es del todo segura: pueden entrar extraños, te podes caer del balcón, de la terraza. Te podes matar…”,

“En las peleas te pueden lastimar, también te pueden matar”. “Te pueden pasar cosas; se te puede caer la TV; puede entrar un ladrón...”

Aunque en voz  baja, se deja escuchar una fuerte afirmación: sí, en algunas casas pasan cosas feas, cosas peligrosas...

 

Este año comenzó a se comenzó a percibir otra condición: los chicos de más de 8 vienen envalentonados, endurecidos, dicen / parecen no tenerle miedo a nada...Entonces empiezan contar que están acostumbrados a andar solos, a estar solos. Es más empiezan a preferir estar solos en la calle, solos en la casa. Ya no añoran la compañía sino que la rechazan. Muchas horas solos, casi siempre solos. De día y también de noche, como lo más natural, como lo que es....

 

Sin embargo están muy inquietos, algo desencajados, evitan con el ruido futbolero y las carcajadas destempladas cualquier contacto emocional...están descontenidos.

Hasta que se los ayuda a calmarse, a encontrar su lugar. Entonces pueden empezar a conectarse con la riqueza de la vida que ofrecen estas películas. Se abren a las identificaciones y las diferencias. Con "curiosidades": con sentimientos de compasión, solidaridad y empatía. Con la vocación de justicia y el rechazo a la prepotencia, con el placer frente a los vínculos amorosos....

 

Sabe? Todo esto pasa antes presentar:

Caperucita en la ciudad”, una reconversión del cuento tradicional a nuestra Buenos Aires, a partir dibujos en papel y lápiz de los chicos de la Escuela No.4 del distrito 7 “Arturo Illia”, del GCBA, en 2003 y presentada en el Festival “Hacelo Corto”;

Las Aventuras de Cebollín” realizada por los chicos del Taller de Cine El Mate, una colorida animación, con  música muy pegadiza, donde la curiosidad y la circulación de una cebolla fuera de la cocina termina  en una salida sorpresiva: se cae por la ventana...y a los chicos celebran esto!!

Ambas duran pocos minutos. Capturan su atención. Entonces vienen:

 “Los Piratas del Cordón de la vereda” (10 minutos) una magistral combinación de documental y animación realizada por la alemana Caroline Schindler , donde 3 ratitas freaks surgidas de un barquito de papel, recorren  el curso de agua que acompaña los cordones. Allí se van encontrando con la basura y los signos  de  vida que vivimos, sus obstáculos y su capacidad de encontrarles soluciones, con el placer de recorrer y los temores reales. Adversidad y mucha inteligente superación...Sobre el final la alcantarilla...otro niño hará con ese papel un avioncito...todo recomienza...alegremente, serenamente.

Esto es sólo el primer bloque de una función que tiene 3...y viaja por otras ideas y sentimientos.

Aquí los chicos saben que no están solos....Que algunos adultos piensan, hacen y pasan bellas películas para ellos. Recuperan su valor al saberse importantes para los que hacemos esto.

 

Mercedes Viegas

Directora de "Cine para Chicos Curiosos"

E-mail: mercedes_viegas@hotmail.com




[2] Velleggia, Susana; “El audiovisual y los niños en la Argentina, cuando la imagen es ausencia”, estudio presentado en la 4ta. Cumbre Mundial de Medios para Niños y Adolescentes, Río de Janeiro, abril de 2004.

[3] Los casos paradigmáticos son: Manuelita, 1999, animación, con 2.318.422 espectadores, Corazón, las alegrías de Pantriste, 2000, animación, con 1.030.230 espectadores.; Dibu 3, 2002, con 1.200.000 espectadores. Ibidem.

[4] Fuente: CINEDÍSTICA.

[5] Fuente: Observatorio de Industrias Culturales de la Ciudad de Buenos Aires.

[6] Apunta Levis que si bien los productos audiovisuales para niños hegemónicos, “No determinan los actos y pensamientos concretos de cada persona (…)  sí contribuyen activamente en la constitución de los imaginarios individuales y colectivos. La literatura, el cine, la televisión, la publicidad  y también los videojuegos. Los juegos de combate en primera persona como Quake, Doom y Counter Strike, entre otros, son productos  de una cultura en la que predomina la idea de que la violencia es un método eficaz para resolver los problemas, una cultura  armamentista, hegemónica y global que considera aceptable a destrucción y muerte de aquellos a quienes considera, con o sin razón, sus enemigos. Un imaginario violento que el entretenimiento informático comparte con una gran parte de la producción mediática estadounidense, cuya influencia se observa cada vez más en el cine y la televisión de otros países.”
[6]
Levis, Diego; Levis, Diego; “Videojuegos: lenguajes detrás del juego”.  El autor aborda este tema en “Los videojuegos un fenómeno de masas” (Paidós 1997) y  “La pantalla ubicua” (Ciccus/La Crujía 1999).

[7] Gabriela Fabbro, Alejandro Piscitelli, Miguel Angel Martínez, Marcela Farré y Paola Del Bosco,  “Investigación sobre la calidad televisiva en la Argentina”. Facultad de Comunicación, Universidad Austral, 2004.

[8]Estudio sobe índice de violencia de la Televisión Argentina”, COMFER, 2005.

[9] Sistema Nacional de Consumos Culturales, Secretaría de Medios de Comunicación, Jefatura de Gobierno de la Presidencia de la Nación, Nº 1, agosto de 2005.

  CONTENIDOS DE CALIDAD PARA CHICOS


Había una vez una "Luna de Canela"

 

A principio de los años 70, aquí  mismo en Argentina, las pantallas de televisión abierta dedicaban parte de la tarde a los chicos. No todo era brillante ni perfecto pero al menos era un espacio que no se discutía. Algunos ciclos han sido disfrutados profundamente por chicos que hoy siendo adultos reivindican lo que recibían desde la tele como estimulante e inolvidable.

 

Uno de estos programas fue sin duda "La luna de Canela".  Salía a diario en vivo desde el 7,  el canal público ubicado por aquel entonces sobre la  calle Viamonte. El ciclo,  que estuvo tres temporadas en el aire,  se nutría de los talentos de  Enrique Pinti, Cecilia Rossetto, Pajarito Fritz, (Jorge Ochoa), Roberto Carnaghi, entre tantos otros. 

Guión, producción y conducción estaban precisamente a cargo de  Canela* quien hoy desde su extensa experiencia en los medios comparte con Infosaviaa algunas claves para pensar sobre los contenidos para chicos en televisión.

 

¿Por qué crees que alguna vez fue posible un programa como "La luna de Canela"?

Con convicción siempre es posible hacer algo diferente. En este caso, el hecho de que las programaciones incluyeran el rubro infantil como un hecho facilitaba la presentación  de proyectos muy definidos en cuanto target.

El desafío consistía en producir un programa en el que pudiesen quedar incluidos los niños más pequeños y los que eran un poco más grandes y  buscaban tensión, aventura  y emociones a otro nivel.

Se me o  una división: lunes y miércoles para los más pequeños, martes y jueves para los más grandes. El viernes era el día en que todos se integraban: presentábamos la Escuela del Circo, el Café Concert y la teatralización de cuentos adaptados por Enrique Pinti quien también actuaba.

 

¿Cuál era secreto del entusiasmo que despertaba en los chicos?

Creo que era el talento de la gente que convocábamos. , no eran necesariamente especialistas del área infantil.

Eran actores compositores, músicos, titiriteros, todos de primera línea, que no subestimaban este trabajo por ser para chicos sino al revés, se comprometían profundamente con la idea. Posiblemente yo transmitía con suma convicción este principio. Recuerdo que le exigía ciertas cosas al canal con firmeza como que el programa saliera desde el Estudio Mayor,  una excelente escenografía -que incluyera continuos cambios-. Para los ensayos de los cuentos pedía las mismas condiciones que tenían los realizadores de las grandes novelas. Teníamos un cine-club con  Víctor Iturralde Rua e invitados frecuentes como el documentalista  Jorge Prelorán. Construíamos espacios  de la ciencia, la naturaleza y el arte  y producciones especiales donde se jugaba con lo más serio. No necesariamente todo giraba alrededor del humor pero si nos divertíamos mucho haciéndolo y esto seguro lo recibían los chicos quienes se involucraban física y emocionalmente con la propuesta. 

 

¿Crees que  respetaban los derechos del niño?

En ese momento no se hablaba de  valores en esos términos, pero el hecho de que el conjunto de participantes del programa (en total 24 integrantes)  fueran creativos, responsables y éticos  garantizaba lo que pudiese surgir como trabajo colectivo. Por supuesto todo el ciclo tuvo continuos  ajustes, altibajos, aciertos y errores, pero siempre subyacía el ejercicio del intercambio de ideas y el replanteo de objetivos a pesar del ritmo del envío diario. El discurso frente a los chicos era de persona a persona. Cuando estaban en el estudio como invitados eran tratados con respeto y sumo cuidado ya que considerábamos que era una experiencia fundante para ellos con relación a los medios de comunicación.

 

¿De dónde salían los recursos para financiar el ciclo?

Salían directa y completamente del canal, lo que nos mantenía muy libres porque no teníamos que "seducir" a ningún anunciante. Cobrábamos digna y moderadamente y el ciclo se sostenía. También estábamos ajenos a la lógica del merchandising, que sin duda aleja de la posibilidad de reflexionar a cerca de qué, para qué y para quién se hace un programa  y termina reduciendo al niño a un consumidor.

Pero sin duda para hacer algo de calidad hace falta plata,  el tema es que no implique condiciones en los contenidos.

 

¿Y cuando hablamos de contenidos de calidad hoy qué ingredientes no pueden faltar?

No son tan  importantes los ingredientes sino la actitud con que se elabora  y presenta el material. El énfasis exagerado en el sexismo, en el consumismo, el endiosamiento de las últimas tendencias que pueden ser tanto tecnológicas  como culturales no pueden gobernar el eje del programa. Sin duda esta distorsión nos aleja de la calidad.

 

¿Quién es responsable de que no existan buenos contenidos para chicos en nuestra televisión actual?

Un sistema que ha privilegiado el raiting y que no tolera y no puede absorber la segmentación de la audiencia entonces confina  los programas infantiles hacia el cable.

Pero sobre todo una falta de legislación  que debiera establecer un segmento infantil obligatorio  y de programas para chicos de producción nacional.

 

 

*Canela (Gigliola Zecchin)  es periodista productora y conductora de radio y televisión.

 

Aldana Duhalde

 
  INFOSAVIAA


Comisión Directiva SAVIAA (Sociedad Audiovisual para la Infancia y la Adolescencia Argentinas)

Presidente Alejandro Malowicki, Vice-Presidente Susana Velleggia, Secretaria Mercedes Viegas, Pro-tesorera Susana Tozzi, Vocales Aldana Duhalde, Julio Ludueña y Vivi Minzi, Comisión Revisora de Cuentas Claudia Ruiz

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