INFORME / REVISTA SEÑAL N° 13
En la crisis donde todos pierden
Barajar y dar de nuevo
  

Hacer un informe sobre la crisis que afecta a la TV paga en Argentina plantea una serie de desafíos. De movida el primero es saber que la situación es tan volátil que lo que se escribe hoy puede quedar fuera de contexto mañana. Sin embargo, no se puede mirar para el otro lado y pasar por alto una dura realidad donde programadores y operadores definen en largas negocia-ciones el futuro del negocio en esta parte del mundo.

En un contexto económico como el argentino es difícil imaginar algún sector del negocio de la TV paga sacando provecho con la crisis. Porque es sencillo: todos pierden. Pese a que fue sólo un emergente de las conflictivas negociaciones que se multiplicaron en la industria, el enfrentamiento entre Turner Broadcasting System (TBS) Latin America y Latin American Pay TV (LAPTV) con los principales cables argentinos (CableVisión y Multicanal) fue el símbolo de los cimbronazos ocasionados por la devaluación.

Es que las señales CNN Internacional y CNN en Español (Turner) estuvieron buena parte del mes de abril fuera de las pantallas de CableVisión y Multicanal, mientras que The Film Zone (LAPTV) aún se encuentra esperando el momento de su vuelta a los dos cableoperadores más poderosos de Argentina.

Durante 25 días, el incauto que haya buscado CNN Internacional en la oferta de, por ejemplo, CableVisión se encontró con la cadena británica BBC. El que intentó obtener información sobre la crisis en Venezuela a través de la pantalla de CNN en Español, se llevó una sorpresa aún mayor, porque en su lugar se topó con la edición internacional de TVE, un canal que no tiene nada que ver con la señal de Turner.

Y con The Film Zone pasa otro tanto. Con seguridad los fanáticos de Sex and the City –se cuentan por miles– deben estar todavía trinando luego de comprobar que, en el lugar de su serie favorita, ahora están el canal MGM (Multicanal) y Film&Arts (CableVisión).

Obviamente nadie estuvo –ni está– contento con esta situación. Por eso las conversaciones para que estas señales vuelvan a su sitio fueron arduas e intensivas. Todavía falta The Film Zone, aunque no sería extraño que, mientras usted lee este informe, el canal haya regresado a las grillas de estos MSO.

Sin embargo, los problemas objetivos que abaten al negocio permanecen casi inalterables, y hasta pueden empeorar con el transcurso de los meses, por lo que es imprescindible hacer un análisis del nuevo escenario que se presenta. La flexibilidad de los jugadores involucrados será clave para atravesar la tormenta.

Tira y afloja

En una coyuntura tan compleja e inestable como la que se presenta en los últimos meses la negociación entre programadores y cableoperadores puede naufragar en el momento menos pensado. No se trata de mala voluntad, sino de una realidad que arrasa con todo y da por tierra con cualquier acuerdo en cuestión de horas. Así que sólo los protagonistas de estas tratativas saben sus más intrincados detalles. Sin embargo, es posible trazar el esquema básico de este conflicto. En teoría, la mayor parte de las señales aceptaría una pesificación de las tarifas por un plazo de seis meses para luego ver cómo evoluciona la coyuntura económica. El conflicto radicaría en las deudas en dólares que los operadores fueron acumulando en los últimos seis meses de 2001 debido a su caótica situación financiera. Los programadores se negarían a pesificarlas, aunque sí aceptarían ofrecer descuentos que varían según cada caso.

El tema es complicado si se tiene en cuenta que se está hablando de decenas de millones de dólares. Sin embargo, hay buena voluntad entre las partes y todos están ansiosos por llegar a un arreglo. "Las cosas están marchando, estamos tratando de acercar posiciones y de compartir esta pérdida del negocio en forma equitativa. Me siento cerca de un arreglo, sólo faltarían pulir algunos aspectos formales", define en tono diplomático Emilce Cebrián, directora ejecutiva de la Región Sur de LAPTV. Pero no deja de reconocer el problema de la deuda de los operadores: "Las deudas anteriores nos trababan un poco –dice–. Estamos midiendo la situación de ellos y estudiando la menor pérdida posible para nosotros".

Del otro lado del mostrador, el gerente de relaciones institucionales de CableVisión, Marcelo Nachón, simplifica la negociación a un conflicto pesos-dólares y opina: "Me parece natural que la compañía del exterior pida dólares y me parece absolutamente necesario que una empresa argentina sólo pueda pagar en pesos, porque es lo que recibe de sus abonados: pesos y los más diversos bonos. La verdad es que el avance de las conversaciones con algunos programadores nos demuestra que nuestro planteo no es tan irracional. Diría que las conversaciones se van ordenando hacia la pesificación".

El directivo agrega que, con respecto a los montos adeudados, no hay dos casos que sean iguales, ya que con algunos son mayores y con otros menores. "Incluso –se defiende– hay programadores con los que no tenemos deuda. Pero claro que nuestra intención es también pesificar eso".

Pero por qué llegar al extremo de sacar del aire a una señal de prestigio como CNN. ¿Fue un método de presión o se hizo simplemente para que la deuda no siga en aumento?

Nachón toma de nuevo la palabra: "Sacamos CNN de la grilla para no tener que trasladarle al abonado el 100 por ciento de la devaluación, como era la propuesta original de Turner. Parte de esta discusión es para no afectar a los clientes más de la cuenta".

La situación de CableVisión y Multicanal es por demás compleja. Están fuertemente endeudados luego del proceso de concentración que se vivió durante los ‘90 y además le deben importantes sumas a los programadores producto de la recesión y el desmanejo de los últimos años. Para colmo, de parte de los abonados sólo reciben pesos –o lo que sea– por lo que deben hacer equilibrio en una cuerda floja.

Sin embargo hay casos más radicales, como el de Red Intercable. El pool de operaciones de cable del interior del país no sólo retiró a CNN Internacional y CNN en Español, sino que sacó de sus grillas a todas las señales de Turner. Luego, esta situación comenzó a revertirse, pero aún no ha encontrado solución definitiva. "Perdimos un número importante de abonados y, aunque, no poseemos un contrato global, firmamos con algunos sistemas miembros de Red Intercable. Los cables pertenecientes a la sociedad quieren que avancemos en las conversaciones, están con ganas de que haya un nuevo acuerdo", declara Whit Richardson, vicepresidente de ventas y marketing de Turner, en las páginas de La Nación Tevé.

Walter Burzaco, presidente de la Asociación Argentina de Televisión por Cable (ATVC), brinda su opinión institucional al respecto: "Los operadores de TV por cable están haciendo los mejores esfuerzos para mantener en sus grillas las señales habituales, pero lamentablemente se enfrentan a algunos escollos, posturas intransigentes. Y esto en un contexto de devaluación de cerca del 200 por ciento".

Sin duda los programadores también hacen un esfuerzo significativo y la vuelta de CNN pone en duda la intransigencia que señalaba Burzaco. En muchos casos se trata de compañías pan regionales que ofrecen un servicio en dólares y que aceptarían pesificar los negocios de ahora en más, pero a las que se les hace difícil hacer una pesificación retroactiva. "Históricamente, todos los contratos que hicimos los pactamos en la moneda estadounidense –afirma Richardson–, pero reconocemos que las reglas han cambiado y vamos a tener que llegar a una solución viable para todos. Actualmente, las empresas están cancelando sus deudas uno a uno y no fijamos ningún límite para cerrar los contratos".

El nuevo escenario

El conflicto de los programadores con los dos MSO no se limita a lo ocurrido con Turner y LAPTV. Las negociaciones comenzaron el día posterior a la devaluación y tuvieron que hacerse con todos, aunque sólo tomó estado público el caso CNN y The Film Zone.

El resto de las señales sigue en pantalla, aunque la crisis argentina se vive día a día y no sería imposible tener novedades al respecto durante el mes de mayo, sobre todo si el dólar se sigue disparando. Por ahora el mercado argentino seguirá recibiendo señales generadas en el exterior como HBO, Sony Entertainment Television, Warner Channel o Fox.

Con respecto a canales que transmiten desde Argentina la situación es un poco más holgada ya que estas compañías tienen parte de sus costos en pesos y conocen mejor la coyuntura que afecta al país. Ralph Haiek, COO de la división TV Paga de Claxson, lo explica: "El dólar alto favorece la producción de contenidos en Argentina. Vamos a mantener el nivel de calidad en la programación y la política de crecimiento que teníamos proyectada porque nuestros planes son siempre a largo plazo".

Sin embargo, con respecto al conflicto algunas opiniones son polémicas. Diego Lerner, presidente de Disney Channel Latin America & Brasil, sostiene que es lógico que los operadores hagan su propio racionamiento y que los programadores deben adaptarse a esta realidad. "Vislumbro un futuro con menos señales en las grillas y creo que eso es saludable", afirma.

El directivo del canal infantil no se queda ahí y lanza la bomba: "Los operadores dicen que no pueden pagar en dólares y tienen razón. Si CNN se salió no creo que haya sido por culpa de los cableoperadores, sino porque CNN no fue flexible en la negociación. Si la actitud del programador es obtusa, esquematizada y basada sólo en un parámetro irreal, como puede ser cobrar en dólares a una tarifa que no puede aplicarse a Argentina, las opciones son: encuentra un Mecenas que le regale el dinero y haga funcionar la señal por un tiempo, sale del mercado, o se adapta". Sin palabras.

Y si la baja de señales internacionales se intensifica hay quienes se sienten en ventaja comparativa y están dispuestos a tomar la posta. Es el caso de Pramer que también tiene sus costos en una de las monedas más devaluadas de la región y produce muchos de sus programas en Argentina. Claudio Bevilacqua, CEO de la compañía, no cree que haya variantes en la calidad de los contenidos de Pramer y plantea un desafío: "Estamos preparados para absorber más negocio. Tenemos la capacidad tecnológica, la historia, el conocimiento y el talento como para competir en cualquier contenido. Diría que, salvo en deportes, no hay rubro en el que Pramer no pueda ser líder y generar productos de calidad. Si los costos no les permiten seguir adelante con determinado canal, los cableoperadores saben que cuentan con nosotros. Tenemos que generar programación que la empresa de cable pueda pagar; si no, no hay negocio".

La TV paga es uno de los negocios que más creció con la convertibilidad. A comienzos de los ‘90 se vivió una verdadera explosión generada por ventajas comparativas que permitieron la adquisición de contenidos en el exterior y la instalación de sistemas de cable con tecnología accesible. Todo eso se tradujo en una enorme oferta que puso al cable argentino entre los primeros del mundo.

Hoy lamentablemente el mercado se encuentra con que traer equipamiento o mantener inversiones de capital vuelve a ser complejo. Pero en Argentina la televisión por cable existe desde hace casi 40 años y es un error asociarla con un simple fenómeno de la ahora difunta convertibilidad.

Habrá que ser flexibles y poner toda la imaginación para encontrar soluciones que satisfagan a todas las partes; ya no hay espacio para abusos de un lado o de otro. Es posible que caigan algunas señales y de seguro, con el incremento de los costos, los operadores trasladarán sus gastos a los abonados. Y tal vez habrá que aceptar que el negocio ya no es como se lo veía hace cinco años. La región cambió, Argentina cambió y muchos objetivos no se cumplieron. Por eso, ante cambios tan dramáticos y traumáticos habrá que redefinir toda la industria. Simplemente barajar y dar de nuevo.


(este artículo fue publicado originalmente en la revista SEÑAL)
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